EL ESCANDALO SILENCIOSO QUE VA MINANDO ESPAÑA (II)

Los libros de texto para el País Vasco minimizan o ignoran los crímenes de ETA

En las demás ediciones del libro de 4º de ESO de Santillana se incluye la foto de la manifestación contra el asesinato de Tomás y Valiente - En la edición catalana se sustituye por la marcha que siguió al asesinato de Lluch y se resalta que fue «a favor del diálogo» - En la edición vasca se cambia por una protesta antirracista en San Sebastián

Los 833 asesinatos de ETA, los secuestros, las extorsiones, la destrucción de infraestructuras, las amenazas políticas y el exilio obligatorio de decenas de miles de personas a lo largo de los últimos 50 años apenas se ven reflejados en los libros escolares. El largo historial criminal se limita a una frase o, incluso, se llega a eliminar cualquier referencia si el libro va destinado al propio País Vasco. Los manuales pasan de puntillas sobre el terrorismo, adaptando su tratamiento a las posiciones de las autoridades autonómicas a las que dirigen sus contenidos.

MADRID.- Los atentados y crímenes de la banda terrorista ETA constituyen un pasaje de la Historia de España que a los libros escolares les cuesta abordar. En la mayoría de los casos, son despachados en los manuales con media línea; en otros, simplemente los eluden y los ocultan.

El libro de texto de Santillana de Historia de 4º de ESO para el País Vasco llega a eliminar la imagen de una protesta estudiantil tras el asesinato de Francisco Tomás y Valiente en 1996, que sí aparece en la edición de ese mismo libro que se utiliza en el resto de las comunidades autónomas, y la sustituye por una de una manifestación contra el racismo. Sigue en página 14

Los 833 asesinatos de ETA, los secuestros, las extorsiones, la destrucción de infraestructuras, las amenazas políticas y el exilio obligatorio de decenas de miles de personas a lo largo de los últimos 50 años apenas se ven reflejados en los libros escolares. El largo historial criminal se limita a una frase o, incluso, se llega a eliminar cualquier referencia si el libro va destinado al propio País Vasco. Los manuales pasan de puntillas sobre el terrorismo, adaptando su tratamiento a las posiciones de las autoridades autonómicas a las que dirigen sus contenidos.

Casi 50 años de terrorismo de ETA con 833 asesinatos, centenares de coches explosionados, edificios destruidos, miles de amenazas, extorsiones económicas y secuestros, empresas arruinadas y decenas de miles de personas huidas del País Vascos no se ven reflejados en los libros de texto.

Excepcionalmente, el manual escolar de Historia de 4º de ESO de Santillana, en el epígrafe ¿Cómo ha evolucionado la democracia?, en su versión general, muestra una fotografía de una manifestación de jóvenes universitarios contra ETA tras el asesinato, en 1996, del catedrático Francisco Tomás y Valiente. Su muerte puso en marcha el movimiento de repulsa Manos Blancas, que se extendió por toda España.

Sin embargo, ésa no es la imagen que aparece en el mismo libro de Santillana con el que se estudia en el País Vasco. La protesta contra ETA ha sido eliminada y su lugar lo ocupa una manifestación en San Sebastián «a favor de la igualdad de derechos y en contra del racismo».

En la versión vasca, Santillana introduce dos páginas que titula ¿Cómo ha sido la historia más reciente de Euskadi? Desde el Pacto de Bayona hasta la construcción del Palacio Euskalduna, pasando por gráficos sobre la evolución de la población y la reconversión industrial, se hace un repaso del País Vasco en 1.200 palabras. Pero ni una sola mención a ETA ni al terrorismo.

La edición del libro para Cataluña muestra la habilidad de la editorial para adaptar el contenido a las posiciones políticas autonómicas. En esta ocasión, la fotografía que aparece es la de la manifestación en Barcelona que siguió al asesinato del profesor y político socialista Ernest Lluch. Aunque la imagen muestra un mar de carteles de ETA no y el símbolo de manos blancas con la expresión ¡Basta ya!, el pie de la fotografía hace su propia interpretación: «Manifestación contra ETA y a favor del diálogo».

En la versión de la Historia para las Islas Baleares, Santillana resuelve el baile de imágenes de forma drástica: su lugar lo ocupa un gráfico con los resultados de las elecciones municipales de 1979 en Palma.

En su edición general, el libro de Santillana alude muy brevemente a ETA: en relación al asesinato de Carrero Blanco, al nacimiento de los GAL durante el Gobierno de Felipe González, y al anuncio de tregua coincidiendo con el periodo de Aznar. Ningún rostro de algún asesinado, ninguna estadística de crímenes, ningún ejercicio de reflexión sobre las consecuencias terroristas.

Por el contrario, el libro se extiende sobre las costumbres del siglo XVII: los jóvenes de Madrid estudian El vestido de las nobles españolas; los de Barcelona, La ciudad y sus estamentos; y los de San Sebastián, Las actitudes ante la muerte en el País Vasco. De las posiciones de los vascos ante ETA en el siglo XX, ninguna línea.

La editorial catalana La Galera, en su libro de Historia de 4º de ESO, dedica dos páginas al bandolero Serrallonga -«heroi del poble català, oprimit pels virreis castellans»- en el siglo XVII. Entre los ejercicios se pide al alumno que averigüe si la canción El bandoler de Lluis Llach se refiere a Serrallonga. El mismo libro dedica una sola línea a ETA, a la que, junto al Grapo, describe como «grupos radicales».

El manual de Historia de 4º de ESO de la editorial Barcanova califica a ETA de «organización armada independentista», mientras que el de Haritza (Anaya) le dedica una sola mención.

El libro de Historia de Vicens Vives para Cataluña describe los años 60 mencionando el nacimiento de Comisiones Obreras (seis líneas), los grupos cristianos (cinco líneas), el Sindicato Democrático de Estudiantes (cinco líneas) y la Asamblea de Cataluña (seis líneas). Finalmente, despacha a ETA con dos líneas: «En aquellos años se produjo también el nacimiento de ETA (1959) a partir de un sector radical del nacionalismo vasco».

Es la tónica común de los libros escolares: enmarcar el nacimiento de ETA en el franquismo y soslayar su actividad terrorista desde la Transición democrática hasta la actualidad, su época más sangrienta.


UN MISMO LIBRO Y TRES CARAS DISTINTAS CONTRA ETA.

El manual de Historia de Santillana ofrece tres imágenes diferentes de las protestas contra la banda, dependiendo del lugar al que vaya destinada la edición. Arriba, la versión general muestra a jóvenes con manos blancas manifestándose tras el asesinato del catedrático y constitucionalista Tomás y Valiente. En el centro, Santillana ha reemplazado la imagen para Cataluña por la de la protesta tras la muerte de Ernest Lluch, pero apostilla que, además, fue «a favor del diálogo». Abajo, el libro con el que estudian los jóvenes en el País Vasco, donde ha desaparecido cualquier protesta contra ETA, que es sustituida por una manifestación contra del racismo.


En Cataluña, ni 11-M ni Terra Lliure

La masacre del 11-M sólo aparece en el libro de Historia de la Serie Itaca de Santillana de 4º de ESO en su edición general. La versión para los alumnos de Cataluña no recoge la fotografía del atentado más sangriento perpetrado en España. Lo impide la imagen de Jordi Pujol con motivo de la victoria en las primeras elecciones autonómicas, que no deja espacio gráfico. La versión balear del libro de texto -también en catalán- ofrece, sin embargo, la imagen de la masacre islamista.

Los manuales escolares en Cataluña descienden a detalles tan minuciosos como la actividad de Quico Sabaté y Josep Lluís Faceiras al frente de grupos anarquistas a finales de los 50; al nacimiento de Comunitat Catalana en los 60 o, con posterioridad, al surgimiento de .pi.mnium Cultural. Pero Terra Lliure y sus atentados no aparecen en ningún capítulo, párrafo o mención.

En Galicia y Andalucía los libros escolares hacen descripciones detalladas de los grupos guerrilleros durante el franquismo, con nombres de los cabecillas, como 'O Founcellas', pero no profundizan en el fenómeno terrorista actual, pese a que numerosos atentados han afectado a esas dos comunidades.

Excepcionalmente el FRAP, los Guerrilleros de Cristo Rey, la Triple A y el Batallón Vasco-Español aparecen mencionados en el libro de Historia de Bachillerato de Edebé. Sólo este manual incluye un cuadro con los asesinatos perpetrados por los terroristas. En su última página y a tamaño reducido realiza la única alusión al atentado de ETA en Hipercor, que causó 21 muertos, así como al del cuartel de la Guardia Civil de Vic, con 10 fallecidos (entre ellos, cinco niños).


Eric, el niño modelo nacionalista

Su caso de envío de anónimos es leído en clase y representado para estudiantes

Èric Bertran está considerado un héroe por el nacionalismo catalán. Actualmente tiene 17 años y vive con sus padres y su hermano mayor en Lloret de Mar (Gerona). El 24 de septiembre de 2004 envió por internet mensajes anónimos a Mercadona, Leche Pascual y supermercados Dia exigiéndoles que rotularan sus productos en catalán o les enviaría el Exèrcit del Fènix. «Entonces no les pediré otra vez a las buenas, les vendrá mi organización y no creo que muy simpáticamente [sic]», añadía en su correo-e.

Dia denunció lo que consideraba una amenaza anónima. La Guardia Civil localizó el ordenador desde el que se había enviado el mensaje y descubrieron, seis días después, que se trataba de la obra de un adolescente. Se incautaron de la CPU y pidieron a ric que fuera a declarar al cuartel al día siguiente, después de salir de clase en el instituto Vidreres.

En diciembre de ese mismo año compareció ante el Tribunal de Menores de la Audiencia Nacional de Madrid y, tras una charla con una psicóloga, el caso fue archivado.

Pero al nacionalismo catalán le había nacido un mártir. Tres entrevistas en un mismo día en TV3 pusieron en marcha la maquinaria mediática que produjo una página web y, luego, un libro del propio ric en el que contaba su experiencia.

El volumen está editado por Proa, del grupo Enciclopèdia Catalana, a cuya colección pertenece Una reflexión necesaria, del ex presidente de la Generalitat Jordi Pujol. Enciclopèdia Catalana también es propietaria de los libros escolares La Galera, con contenido nacionalista.

Después llegó ric i el Exèrcit del Fènix. L'obra de teatre, escrita por Víctor Alexandre. A continuación, Pere Planella llevó el libreto a escena en el Teatro Borrás de Barcelona, con el apoyo del Departamento de Cultura de la Generalitat, TV3, El Periódico de Catalunya, Òmnium, la Fundación Catalunya y otras organizaciones nacionalistas.

La obra ha sido vista en colegios e institutos. Después ha comenzado a recorrer toda Cataluña. Unos guardias civiles malos y tontos interrogan con acento chulesco y andaluz a un indefenso niño que sólo quiere expresarse en catalán. La obra de Víctor Alexandre lleva como subtítulo ¡Di que eres español o te encierro! La bandera española, la Constitución y la Corona son objeto de burla. España es presentada como un enemigo odioso y opresor, producto del franquismo. El propio ric aparece en la obra y habla desde una pantalla de ordenador y, en ocasiones, sobre el mismo escenario.

Por si fuera poco, el libro de Lengua Catalana y Literatura de 3º de ESO, para jóvenes de 15 años, de la editorial Castellnou, incluye dos páginas con una entrevista con ric Bertran, tomada de El Periódico de Catalunya, como lectura complementaria para los alumnos.

Las ilustraciones que acompañan el texto muestran a guardias civiles con pasamontañas, despreciando la bandera catalana, y a una juez-bruja de la Audiencia Nacional, con la bandera española a su espalda, encarándose con malos humos ante el ingenuo ric. Los promotores de la representación quieren llevarla ahora al País Vasco «por la afinidad que podemos encontrar allí», según el director de la obra de teatro.

Con el nombre de ric Bertran aparece en la página YouTube de internet un vídeo en el que se simula, con una réplica de metralleta, un asalto armado.


DE LECTURA ESCOLAR A REPRESENTACION TEATRAL.

El libro de Lengua Catalana de Castellnou recoge en su capítulo Leer por el gusto de leer una entrevista con Eric Bertran. Las ilustraciones fabuladas muestran malvados guardias civiles y temibles jueces. A la derecha, el cartel de la obra de teatro que recorre Cataluña, institutos incluidos.


Una víctima sin lección escolar

En la clase de Jéssica López, sorda por el atentado de Hipercor de Barcelona, nunca se habló sobre terrorismo

Jéssica López tiene 19 años y ha nacido dos veces. Una el 22 de enero de 1988 y otra el 19 de junio de 1987, el día del atentado de Hipercor de Barcelona. Su madre, Milagros Rodríguez, trabajaba como cajera del centro comercial en el momento en el que Domingo Troitiño, Mercedes Ernaga y Rafael Caride decidieron cumplir la orden de Santi Potros de hacer estallar una bomba en el garaje del hipermercado.

Veinticinco kilos de amonal y 200 litros de líquido inflamable estallaron bajo los pies de 500 clientes y 100 empleados. Milagros Rodríguez estaba embarazada de tres meses. «Cuando estalló la bomba, lo primero que pensé fue en lo que llevaba dentro», comenta Milagros. Veintiuna personas murieron en el atentado, la mayoría vecinos de la avenida de Meridiana, donde se encuentra el centro comercial. Afortunadamente, la cajera salió ilesa, aunque aturdida por el estallido, y se marchó a la casa de sus padres. El embarazo se complicó y tuvo que ser ingresada. Seis meses después vino al mundo Jéssica, que nació sorda.

Roberto Manrique era carnicero en Hipercor cuando estalló la bomba. Sufrió graves heridas y quemaduras. Cuando se recuperó inició el contacto con los supervivientes del atentado. Actualmente es el secretario general de la Asociación Catalana de Víctimas de Organizaciones Terroristas, que tiene 600 miembros.

Un largo proceso judicial iniciado por Roberto Manrique permitió a Jéssica ser reconocida como víctima del terrorismo y obtener las ayudas económicas establecidas.

Jéssica estudió el ciclo de Secundaria en el instituto Juan Manuel de Zafra, de Barcelona. Se acostumbró a sentarse en primera fila para leer mejor los labios de sus profesores y no perderse detalle de lo que explicaban en clase.

Sin embargo, Jéssica nunca tuvo la ocasión de ver salir de sus bocas las palabras ETA, terrorismo o Hipercor. Con la dificultad de una joven tímida y sorda, expresa que «nunca se habló de ETA en clase; tampoco los profesores me preguntaron por lo que me había sucedido». En el patio del instituto sólo algunas compañeras se interesaron por el origen de su sordera.

Nacor es hijo de Roberto Manrique. Tiene 21 años y desde pequeño se preocupó por el terrorismo. Estudió hasta 4º de ESO en el instituto Menéndez Pidal, en Barcelona. «En los cuatro años que estuve allí nunca se habló de bandas terroristas. Cuando algún profesor pedía un tema de debate yo sugería el del terrorismo, pero me decían que habláramos de asuntos más lógicos para nuestra edad. Es como si fuera un tema que había que esconder», dice. En ningún libro de texto de los que usó vio mencionado el atentado de Hipercor ni ningún otro. «Tampoco mis amigos, que iban a diferentes institutos, debatieron sobre el terrorismo».


SEMBRANDO LA DIFERENCIA / Las reacciones

El PP pide al Gobierno que prime la «igualdad de todos en educación»

El PSOE acusa a EL MUNDO de «agitar la rancia idea de 'se rompe España'»

MADRID.- El debate sobre las diferencias educativas en las comunidades autónomas, en el que ha irrumpido el informe elaborado por EL MUNDO sobre los libros de texto, llegó ayer al Congreso de los Diputados. El portavoz del Partido Popular en la Cámara Baja, Eduardo Zaplana, reclamó la comparecencia en el Parlamento de la ministra de Educación, Mercedes Cabrera, «para que explique las medidas que piensa adoptar para garantizar la igualdad de todos los españoles en el derecho a la educación».

Para el PP, el Ejecutivo tiene la responsabilidad de que los alumnos reciban una explicación similar de aquellos contenidos que están marcados desde el Ministerio como «comunes», y para preguntar sobre ello solicita la comparecencia de Cabrera en la Comisión de Educación del Congreso.

«Ya está bien del sometimiento de la educación a los intereses ideológicos de partidos nacionalistas», que obliga a «ir adaptando los contenidos» de los programas y de los libros de texto según el «criterio de estas formaciones», que en muchas ocasiones ni siquiera «ven con agrado el marco constitucional», declaró el portavoz popular.

Desde el Partido Socialista se reaccionó de forma totalmente contraria. En un comunicado en el que se recogían las declaraciones de la secretaria de Educación del partido, Eva Almunia, y en cuyo encabezado se leía «en respuesta a la información de EL MUNDO sobre los libros de texto», los socialistas se dieron ayer por aludidos y denunciaron las «noticias tergiversadoras que tratan de agitar la interesada y rancia idea del se rompe España».

En el comunicado, el PSOE no niega las diferencias existentes en asuntos como la Constitución o la Monarquía y se limita a señalar que «el libro de texto ya no es el único instrumento sobre el que gira el desarrollo de la clase», que «los docentes utilizan diversos materiales» y que en este curso se están utilizando los mismos manuales «del pasado curso, cuyo contenido marcó el Gobierno del PP».

Lejos de manifestar cualquier intención de solventar las diferencias existentes entre los libros de texto de unas comunidades autónomas y los de otras, Eva Almunia asegura que «reclamar un control previo» significa «volver la vista hacia la censura franquista». «Todos los gobiernos han coincidido en desestimar la supervisión de los manuales», dice el comunicado.

En opinión de la secretaria de Educación del PSOE, las críticas a la actual situación de la educación en España sólo responden a un intento de «devaluar el Estado de las Autonomías». Por ello, pidió «mayor rigor» y «respeto» para los profesores, que son los únicos «profesionales con la formación adecuada como para decidir qué materiales utilizar para la enseñanza».


«Hay que recuperar las competencias»

MADRID.- La portavoz de Unión, Progreso y Democracia (UPD), Rosa Díez, fue ayer un paso más allá y pidió la recuperación de las competencias de Educación por parte del Estado. El problema que ayer denunció EL MUNDO tiene su origen en que «no hay una autoridad que controle el contenido de los libros de texto», con lo que «se destaca lo que nos diferencia por encima de lo que nos une».

La ex dirigente socialista, que será cabeza de lista de UPD para las generales, considera que la Educación es «un asunto básico, lo más importante para el futuro» y, como tal, debería estar «dirigida desde la Administración central». La existencia de «17 leyes educativas» lleva a la situación actual, en la que «en 14 comunidades, los niños no aprenden que las cuevas de Altamira están en España porque los políticos locales deciden que estudien las cuevas de su región».

La recuperación de competencias permitiría también que «el español no sea una lengua más, sino el idioma de todos». «Un Estado necesita una lengua propia», continuó, «y esa situación no se da cuando en varias comunidades es imposible que los hijos se eduquen en su lengua materna».

La dirigente de UPD protagonizó ayer un encuentro en la asociación cultural Zayas. En la misma, explicó que UPD nace para «defender lo que nos une» y para «regenerar la democracia». Díez fue especialmente dura con el PSOE y con José Luis Rodríguez Zapatero. A cuenta de la Ley de Memoria Histórica, le acusó de «intentar ganar la Guerra Civil con efecto retroactivo» porque la norma es «excluyente» y sólo busca «dividir» y «provocar».

 


21/11/2007 - MANUEL ROMERO, AGUSTIN YANEL, ROBERTO BENITO, especial para EL MUNDO