Asociación por la Tolerancia: Las críticas hacia el CAC (Consell de l'Audiovisual de Catalunya) no solo provienen de España, también cinco organizaciones internacionales de prestigio han mostrado su preocupación por las atribuciones de dicho organismo.

El IPI (International Press Institute), el WPFC (World Press Freedom Comittee), el IFEX (International Freedom of Expression Exchange), el WAN (World Association of newspapers), y RSF (Reporteros sin fronteras) emitieron en su día informes críticos con el CAC a los que el Gobierno catalán ha hecho caso omiso:


...In December, the World Press Freedom Committee (WPFC) wrote to the Spanish authorities expressing its concerns about a report from the Catalan Audiovisual Committee (CAC) accusing it of using an "arbitrary mandate in an attempt to censor and silence the opinions of a whole radio network." The letter came after the CAC’s decision to revoke the broadcasting licence of the COPE network for apparently failing to follow its Constitution and said that it failed to meet journalistic and editorial duties, calling its opinions "most grave accusations," "insulting" and "public humiliations."

In its letter, the WPFC said, "[W]e find it unjustifiable that a state entity, bestowed with censoring powers typical of painful autocratic regimes of the past, be the arbiter of the behaviour of a media outlet. COPE or any other media outlet in Spain has every right to express their opinions in an atmosphere of liberty enshrined in the Spanish Constitution." The WPFC urged the Catalan legal system to dismiss the CAC’s calls for the revocation of the broadcaster’s licence.

A European Union member and signatory to the European Convention on Human Rights, Spain is a modern democratic country, with a lively media environment. However, there are difficulties for the media when reporting on certain taboo subjects; one of these subjects is terrorism.


Traducción al español (Asociación por la Tolerancia)

...En Diciembre, el World Press Freedom Committee (WPFC) escribió a las autoridades españolas expresando su preocupación sobre un informe del Consejo Audiovisual de Cataluña (CAC), acusándolo de utilizar un “poder arbitrario en un intento de censurar y silenciar las opiniones de toda una cadena de radio”. La carta llegó tras la decisión del CAC de revocar la licencia de emisión de la cadena COPE por no cumplir, aparentemente, la Constitución, diciendo que no había atendido sus obligaciones periodísticas y editoriales, tildando sus opiniones de “acusaciones muy graves”, “insultos” y “vejaciones públicas”.

En su carta, el WPFC dijo que “consideramos injustificable que una administración pública, a la que se ha otorgado poderes de censura típicos de los nefastos regímenes autocráticos del pasado, sea el árbitro del comportamiento de un medio de comunicación. La COPE o cualquier otro medio de comunicación en España tiene todo el derecho a expresar sus opiniones en un ambiente de libertad en el marco de la Constitución Española”. El WPFC instó al sistema judicial catalán a rechazar las exigencias del CAC de revocar las licencias de radio.

Miembro de la Unión Europea y firmante de la Convención Europea de Derecho Humanos, España es un país democrático moderno, con un vivo entorno mediático. Sin embargo, hay dificultades para los medios cuando informan sobre determinados temas tabú, siendo uno de estos temas el terrorismo.


Informe original: World Press Freedom Review International Europe Spain Year 2005 >>

IPI International Press Institute >>


WPFC calls for dismantling of Catalan regulatory body urging revocation of radio network's license.
(WPFC/IFEX) - The following is a 23 December 2005 WPFC letter to Catalan authorities:

December 23, 2005

His Excellency Pasqual Magarall i Mira
President Generalitat of Catalonia
Plaça de Sant Jaume, 4 (Palau de la Generalitat)
08002 Barcelona, Spain

His Excellency Ernest Benach
Chairman
Parliament of Catalonia
Parc de la Ciutadella, s/n
08003 Barcelona, Spain

Your Excellencies:

On behalf of the World Press Freedom Committee, an organization representing 45 press freedom groups in six continents, I wish to express my consternation regarding the "report" by the Catalan Audiovisual Committee (CAC) [Consejo Audiovisual de Cataluña] in which, under the guise of an alleged moral authority, it uses an arbitrary mandate in an attempt to censor and silence the opinions of a whole radio network.

CAC - a censoring entity established in September by the Regional Parliament of Catalonia in order to detect "untruthful information" - had already recommended, a day after its inception, to revoke the broadcasting license of the COPE network for "exceeding the limits of freedom of speech." On December 20, the CAC report accused the network of failing to fulfill "its prerequisites of constitutional veracity."

Further, this entity - unique in Western Europe and the European Union, which offers perhaps the world's most exemplary press freedom environment - concluded that COPE fails to meet its journalistic and editorial duties, calling its opinions "most grave accusations," "insulting" and "public humiliations."

Regardless of the veracity or "insulting" intentions of the network's speech, we find it unjustifiable that a state entity, bestowed with censoring powers typical of painful autocratic regimes of the past, be the arbiter of the behavior of a media outlet. COPE or any other media outlet in Spain has every right to express their opinions in an atmosphere of liberty enshrined in the Spanish Constitution.

The mere existence of CAC is in direct contradiction with the democratic and freedom of expression norms adopted by the European Union, the European Court of Human Rights and the vast majority of the world's democracies. In fact, we have not seen anything similar to this since the Franco dictatorship's censoring committees, which, with extraordinary zeal, controlled the country's media for almost 40 years.

CAC is not a court of justice but a political body controlled by the ruling nationalist majority of the Catalonian Parliament. As such, it is neither independent of political considerations nor equipped with the procedural mechanisms required to offer an accused party a fair trial when charged. It just happens that COPE's opinions are in opposition to the political goals of the parliamentary majority. The political antagonism of both entities, in a true democracy, should not bear any relevance. What we find extremely grave is the fact that a government - whether it is national, regional or local - abuses the power emanating from its constituents in order to silence the voices that such a government finds strident or uncomfortable.

It is unacceptable that a censoring organ should receive the blessings of a democratic parliament in order to outright silence a media outlet.

Therefore, I urge the Catalan judicial power to dismiss the CAC calls to revoke COPE's license, and the Catalan Parliament and the Generalitat to take the appropriate measures in order to dismantle CAC, thus adhering to international norms of freedom of expression and of the press.

Respectfully,

E. Markham Bench,
Executive Director
World Press Freedom Committee


Traducción al español (Asociación por la Tolerancia)

WPFC hace un llamamiento para desmantelar el órgano regulador catalán que ha instado la revocación de la licencia de una cadena de radio.
(WPFC/IFEX) – Sigue una carta del WPFC a las autoridades catalanas, del 23 de diciembre de 2005:

23 de diciembre de 2005

Muy Honorable Pasqual Magarall i Mira
Presidente de la Generalitat de Cataluña
Plaça de Sant Jaume, 4 (Palacio de la Generalitat)
08002 Barcelona, España

Honorable Ernest Benach
Presidente del Parlamento de Cataluña
Parlamento de Cataluña
Parque de la Ciudadela, s/n
08003 Barcelona, España

Excelencias:

En nombre del World Press Freedom Committee, organización que representa a 45 grupos por la libertad de prensa en seis continentes, desearía expresar mi consternación con respecto al “informe” del Consejo Audiovisual de Cataluña (CAC) en el que, bajo el disfraz de una supuesta autoridad moral, utiliza un poder arbitrario en un intento de censurar y silenciar la opinion de toda una cadena de radio.

El CAC – una entidad censora creada en septiembre por el Parlamento Regional de Cataluña para detectar “información no veraz” – ha recomendado ya, un día después de su creación, la revocación de la licencia de emisión de la cadena COPE, por “sobrepasar los límites de la libertad de expresión”. El 20 de diciembre, el informe del CAC acusaba a la cadena de no cumplir “ los requisitos constitucionales de veracidad”.

Es más, esta entidad (única en la Europa Occidental y en la Unión Europea, donde quizás existe el ámbiente de mayor libertad de prensa en el mundo) concluyó que la COPE no cumple con sus obligaciones periodísticas y editoriales , tildando sus opiniones de “gravísimas acusaciones”, “insultos” y “vejaciones públicas”

Sin tener en cuenta la veracidad o las intenciones “ofensivas” de las manifestaciones de la cadena, consideramos injustificable que una entidad pública, investida de poderes de censura propios de los nefastos regímenes autocráticos del pasado, sea el árbitro del comportamiento de un medio de comunicación. La COPE o cualquier otro medio de comunicación en España tiene todo el derecho a expresar sus opiniones en un ambiente de libertad en el marco de la Constitución Española.”

La simple existencia del CAC es una contradicción directa con las normas de la democracia y de la libertad de expresión, adoptadas por la Unión Europea, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos y la gran mayoría de las democracias del mundo. De hecho, no hemos visto nada parecido desde las comisiones de censura de la dictadura franquista que, con extraordinario celo, controlaron los medios del país durante casi 40 años.

El CAC no es un tribunal sino un organismo político controlado por la mayoría nacionalista en el poder del Parlamento catalan. Como tal, no es ni independiente de consideraciones políticas ni está dotada de los mecanismos procesales necesarios para ofrecer a la demandada un juicio justo al ser acusada . Lo que ocurre es que las opiniones de la COPE son contrarias a los objetivos políticos de la mayoría parlamentaria. El antagonismo político de ambas organizaciones, en una democracia real, no tiene ninguna importancia.

Lo que consideramos extremadamente grave es el hecho de que un gobierno – sea nacional, regional o local – abuse del poder que emana de sus votantes para silenciar las voces que ese gobierno considere estridentes o molestas.

Es inaceptable que un órgano censor reciba la bendición de un parlamento democrático para silenciar por completo a un medio de comunicación.

Por ello, insto al poder judicial de Cataluña a rechazar las exigencias del CAC de revocar las licencias de la COPE, y al Parlamento catalán y a la Generalitat a tomar las medidas oportunas para el desmantelamiento del CAC, cumpliendo así las normas internacionales de libertad de expresión y de prensa.

Respetuosamente,

E. Markham Bench,
Executive Director
World Press Freedom Committee

E. Markham Bench,
Executive Director
World Press Freedom Committee


Informe original: WPFC calls for dismantling of Catalan regulatory body urging revocation of radio network's license. Year 2005 >>

WPFC World Press Freedom Comitee >>

IFEX International Freedom of Expression Exchange>>


Hon. Pasqual Magarall i Mira
President
Generalitat de Catalunya
Plaça de Sant Jaume, 4 (Palau de la Generalitat)
08002 Barcelona, Spain
president@gencat.net

Hon. Ernest Benach
President
Parlament de Catalunya
Parc de la Ciutadella, s/n
08003 Barcelona, Spain

5 January 2006

Dear President,

We are writing on behalf of the World Association of Newspapers and the World Editors Forum, which represent 18,000 publications in 102 countries, to express our serious concern at the passing of a law by the Parliament of Catalonia that poses a clear threat to freedom of expression.

On 20 December the regional Parliament of Catalonia approved a law enabling its Broadcast Council to fine broadcast stations up to 300,000 euros or to shut them down for transmitting "untruthful information". The following day, the Council asked the Catalan government to revoke the local broadcast licences of Cope, the Spanish catholic church’s radio network, for "exceeding the limits of freedom of speech".

Cope, a conservative network that staunchly defends Spain’s territorial unity, has been vehemently critical of initiatives to give Catalonia a new, quasi-independent status. The nationalist parties which take part in the ruling Catalan coalition have called Cope "the network of hate" and have spearheaded the efforts to ban the network from the airwaves in Catalonia.

We respectfully remind you that the Council is not a court of justice, but a political body, controlled by the ruling majority in Catalonia’s parliament. Its new, far-reaching censorship powers have no equivalent in modern Western European democracies. We are deeply alarmed by the creation of a political organ such as this one being given powers to muzzle or obliterate critical voices. We note that not one defamation suit has been brought against Cope in the last decade, which clearly suggests its adherence to national legal standards.

We are seriously concerned that a non-judicial, politically-controlled system has been set up with the aim (directly stated by some of its proponents) to remove the critical opinions of Cope from the airwaves.

We respectfully remind you that the closure of Cope would constitute a clear breach of the right to freedom of expression, which is guaranteed by numerous international conventions, including the Universal Declaration of Human Rights. Article 19 of the Declaration states: "Everyone has the right to freedom of opinion and expression; this right includes the freedom to hold opinions without interference and to seek, receive and impart information and ideas through any media, regardless of frontiers."

We respectfully call on you to do everything possible to ensure that the Broadcasting Council’s new powers are removed and that in future the Parliament of Catalonia fully observes international standards of freedom of expression.

We look forward to hearing from you at your earliest convenience.

Yours sincerely,

Gavin O’Reilly
President
World Association of Newspapers

George Brock
President
World Editors Forum

WAN is the global organization for the newspaper industry, with formal representative status at the United Nations, UNESCO and the Council of Europe. The organization groups 18,000 newspapers in 102 countries, 11 news agencies and nine regional and world-wide press groups. WAN is non-governmental and non-profit.


Traducción al español (Asociación por la Tolerancia)

Hon. Pasqual Magarall i Mira
Presidente
Generalitat de Cataluña
Plaça de Sant Jaume, 4 (Palau de la Generalitat)
08002 Barcelona, España
president@gencat.net

Hon. Ernest Benach
Presidente
Parlamento de Catalunya
Parc de la Ciutadella, s/n
08003 Barcelona, España

5 de enero de 2006

Estimado Presidente,

Le escribimos en nombre de la World Association of Newspapers and the World Editors Forum (Asociación Mundial de Periódicos y Foro Mundial de Editores), que representa a 18.000 publicaciones en 102 países, para expresar nuestra seria preocupación por la aprobación de la ley del Parlament de Cataluña que representa una clara amenaza para la libertad de expresión.

El 20 de diciembre, el parlamento regional de Cataluña aprobó una ley que permitía al Consejo Audiovisual multar a emisoras de radio con hasta 300.000 euros o clausurarlas por transmitir “información no veraz”. Al día siguiente, el Consejo pidió al gobierno catalán que revocara la licencia de emisión local de la COPE, la cadena de radio española de la iglesia católica, por “sobrepasar los límites de la libertad de expresión”.

La COPE, una cadena conservadora que defiende firmemente la unidad territorial española, ha criticado apasionadamente las iniciativas que dan a Cataluña un estatus nuevo, quasi-independiente. Los partidos nacionalistas que participan en la coalición en el poder han llamado a la COPE “la cadena del odio” y han encabezado los esfuerzos dirigidos a excluir a la emisora de las ondas catalanas.

Le recordamos, respetuosamente, que el Consejo no es un Tribunal, sino un organismo político, controlado por la mayoría en el poder del parlamento de Cataluña. Su censura nueva y de largo alcance no tiene equivalente en las democracias europeas occidentales. Estamos profundamente alarmados por la creación de un órgano político como éste, con poderes para amordazar o eliminar las voces críticas. Advertimos que no ha habido ningún juicio por difamación contra la COPE en la última década, lo que sugiere claramente que cumple la normativa nacional.

Estamos profundamente preocupados por la creación de un sistema no judicial, controlado políticamente, con el objetivo (manifestado directamente por alguno de sus defensores) de eliminar de las ondas las opiniones críticas de la COPE.

Le recordamos, respetuosamente, que la clausura de la COPE constituiría una clara violación del derecho a la libertad de expresión, garatizado por numerosas convenciones internacionales, incluyendo la Declaración Universal de Derechos Humanos. El artículo 19 de la Declaración afirma: “Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión”

Hacemos un llamamiento para que hagan todo lo posible para asegurar la revocación de los nuevos poderes del Consejo Audiovisual y para que el Parlamento de Cataluña en el futuro cumpla íntegramente las normas internacionales de libertad de expresión.

A la espera de sus noticias,

Atentamente,

Gavin O'Reilly
Presidente
World Association of Newspapers

George Brock
Presidente
World Editors Forum

WAN es una organización periodística mundial, con estatus de representante formal en Naciones Unidas, UNESCO y el Consejo de Europa. La organización agrupa a 18.000 periódicos de 102 países, 11 agencias de noticias y nueve grupos de prensa regionales y mundiales. WAN es una organización no gubernamental y sin ánimo de lucro.


Informe original: To express serious concern at the passing of a law by the Parliament of Catalonia that poses a clear threat to freedom of expression. Year 2006 >>

WAN World Association of newspapers >>


La aprobación en el Parlamento Catalán de una Ley del Audiovisual, algunas de cuyas disposiciones resultan peligrosas para la libertad de prensa, vino a recordar que la vigilancia frente a los atentados a la libertad de expresión debe ejercerse sin excepción. La pertenencia a la Unión Europea no garantiza que exista una protección absoluta contra las tentaciones de obstaculizar al trabajo de los periodistas. Por otra parte, las amenazas de ETA a los periodistas siguen obligando a varios de ellos a trabajar con protección.

El 29 de diciembre de 2005 el Parlamento Catalán aprobó la Ley del Audiovisual, que permite regular el contenido de los medios de comunicación y confiere al Consejo del Audiovisual de Cataluña (CAC), siguiendo el modelo de sus homólogos de Navarra y Andalucía, poderes sancionadores abusivos tan amplios como los de una autoridad judicial. Varios artículos establecen la posibilidad de imponer fuertes multas (de 90.000 a 300.000 euros), así como de retirar licencias, lo que de facto equivale al cierre del medio en cuestión. Además, el texto estipula que los medios de comunicación tienen que respetar el “principio de veracidad de la información, resultante de la verificación de los hechos” y no pueden “obstaculizar la actividad de vigilancia del gobierno”. Estas restrictivas disposiciones en materia de libertad de expresión entran en contradicción con la legislación europea, mucho más liberal en la materia...

Informe original: Spain - Annual report 2007 >>


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15/11/2008 - Asociación por la Tolerancia