El Gobierno vasco obvia a ETA en sus leyes educativas

Se contempla por primera vez el rechazo a la violencia terrorista

El Gobierno vasco presentó ayer una de los verdaderos pilares del prometido cambio: la anunciada reforma de las leyes educativas que tanto habían enervado a la oposición durante el mandato de Juan José Ibarretxe por establecer el euskara como lengua «principal» del sistema y circunscribir prácticamente todas las asignaturas al territorio de «Euskal Herria».

Los nuevos decretos que regulan los contenidos y objetivos de la enseñanza Infantil, Obligatoria y de Bachillerato -un total de 1.500 páginas- eliminan ahora esos «excesos lingüísticos», el «adoctrinamiento nacionalista» que imprimió el anterior Ejecutivo y la vaguedad con la que se aludía a la violencia, aunque sólo en parte. Si bien los colegios se verán obligados por primera vez en la Historia a tratar el fenómeno del terrorismo desde el punto de vista de la «empatía con las víctimas», sorprende que no se mencione a ETA ni se contextualice en el País Vasco el problema de la violencia.

La consejera de Educación, Isabel Celaá, presentó ayer sus proyectos de decreto, el mismo día en que los envió al Consejo Escolar del País Vasco, donde se someterán a debate, de forma que no entrarán en vigor hasta el próximo curso escolar. Uno de los apartados con más cambios es precisamente el referente a Educación para la Ciudadanía, materia que con el anterior Gobierno incluía básicamente el respeto a los derechos humanos, en general, y el rechazo a la violencia de género, en particular.

El equipo de Educación se ha volcado en añadir objetivos y contenidos a esta asignatura, e incluye por primera vez la «violencia terrorista» como objeto de estudio. Además, establece como obligatorio en la escuela el «reconocimiento a las víctimas en nuestra sociedad y de las víctimas como ejemplo de superación y resistencia». Todo ello, de nuevo por primera vez, con carácter prescriptivo para todas las aulas.

«Se trata de que el currículo recoja claramente el rechazo a la violencia, también a la violencia terrorista, y no eluda por tanto la situación que sufre nuestro país, caracterizándolo sin ambages como un caso de violencia ilegítima desde todos los puntos de vista», defendió la consejera.

«Los proyectos suponen correcciones importantes», dijo Celaá. Uno de los cambios clave implica eliminar el tratamiento «reduccionista» de las lenguas, según el cual el euskara estaba considerado como idioma «principal» de los colegios, un extremo suspendido recientemente por el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco.

Celaá ha eliminado ese adjetivo para devolver la «igualdad» a las lenguas, ya que la anterior situación «desalojaba del consenso al 80% de la población que tiene el castellano como su idioma básico». «En un mundo en el que nos esforzamos por tratar a los extranjeros como conciudadanos, de ninguna manera podemos tolerar que nuestros conciudadanos sean tratados como extranjeros», argumentó la consejera.

El Gobierno de Patxi López pretende liberar la enseñanza «de cualquier atisbo de adoctrinamiento nacionalista» y «superideologización» -«adoctrinar es lo contrario de educar»-, y basarse en el «rigor científico», también en la utilización de las palabras. Por eso, ha sustituido el término «Euskal Herria» por «Euskadi» o «Comunidad Autónoma del País Vasco» allá donde no se refiera exclusivamente al ámbito cultural o lingüístico.

Además, el Departamento de Educación ha flexibilizado la posibilidad de que los alumnos llegados de fuera del País Vasco puedan incorporarse a la red educativa sin tener que examinarse de euskara.

LEYRE IGLESIAS – EL MUNDO - 03/11/2009

 


03/11/2009 - LEYRE IGLESIAS – EL MUNDO