El juez permite la marcha de Galdakao por el etarra muerto y el "tiro al facha"

06 - 08 - 2017 / BLOGS EL MUNDO - FACEBOOK

El juez permite la marcha de Galdakao por el etarra muerto y el "tiro al facha"

EL MUNDO

2017-08-04


Esa Euskadi profunda

El juez de la Audiencia Nacional, Ismael Moreno, permitió la celebración ayer de un “tiro al fatxa”, una performance que cuenta ya con una cierta tradición en Etxarri Aranaz y que consiste en arrojar piedras, huevos y todos aquellos objetos que sea capaz de imaginar la magra capacidad intelectual de los lugareños batasunos contra las imágenes de personas e instituciones relacionadas con España

SANTIAGO GONZÁLEZ - BLOG

2017-08-05


Tiro al fatxa

El juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno ha permitido la celebración el pasado viernes del "tiro al facha"en la localidad navarra de Etxarri Aranatz. Un acto en que se lanzan piedras a fotos de las instituciones vascas y catalanas, como el gobierno vasco, la Generalitat, los Mossos, la estelada, el monasterio de Montserrat, la Sagrada Familia y una foto de Mahoma, un diccionario de la lengua catalana y los partidos PNV, PdeCAT, CUP Y ERC. Y, por supuesto, una gran estatua de latón con dos platos de hojalata en forma de diana y los ojos vendados que representa la Justicia para que suenen a modo las pedradas en la balanza del cachondeo judicial.

"Constituyen una mera expresión de opiniones arriesgadas que inquieta o chocan a diversos sectores de la población".

Sustituyan ahora esos objetos de pedradas por la Guardia Civil, la monarquía, la iglesia, el PP, PSOE y Ciudadanos y tendrán la noticia real; todo lo demás es absoluta ficción.

Nada menos un juez de la Audiencia Nacional, todo un cerebrito de nuestro tiempo rastrero y pati-patidifuso.

En serio, qué pasa con la Justicia en España?

Tengo un amigo desde los tiempos de la universidad en Salamanca que es Magistrado de un Tribunal Superior de Justicia. Hablaba hace dos años con él sobre las decisiones peregrinas de algunos jueces que parecen instalados en la postverdad.

Su comentario, personal y sin pretensión representativa mayor al gremio, era que existía en el cuerpo la percepción de que deberían ser ellos los que soportasen la carga de tantas dejaciones e incompetencias de los políticos. Que muchos de entre ellos tienen algo más que la sensación de hacerlos pagaderos de todas las hipotecas políticas que nuestros ilustres representantes se niegan a asumir. Y que ellos, por debajo de la toga, siguen siendo simples mortales ciudadanos que, como el resto, han de llegar a fin de mes, irse de vacaciones al Moncayo, llevar a los niños al cole, pagar la hipoteca y etcétera. Que no se les pida tanto como ser lo que ni son ni se prepararon para ser, quijotes contra los fetidos vientos que mueven las aspas de los políticos.

Mi amigo y yo nos tomamos un café en la céntrica calle de Santa Clara en Zamora, ese verano, mientras un gato metafísico remolineaba entre nuestros pies soñando nuestras palabras de nostalgia estudiantil en Salamanca, cuando los idealismos de la juventud parecían augurar una España más libre y democrática que la decepción dura a que hemos llegado. Quizá todos hemos fallado un poco.

ANDRÉS PARRA - FACEBOOK

2017-08-06