Manifiesto de la Asociación por la Tolerancia por la
Transformación en profundidad de la vida política, social y cultural catalana.

(Ante las próximas elecciones autonómicas)

Desde la instauración de la Generalitat estatutaria se han ido estableciendo unas reglas de juego no escritas, tanto en el terreno político como en el social y cultural, que producen situaciones de desigualdad en el libre ejercicio de los derechos de los ciudadanos catalanes. Estas reglas de juego no derivan de normas democráticas, como la Constitución y el Estatuto, sino de una ideología nacionalista que, instalada de forma transversal en las cúpulas de los partidos y de muchas instituciones, actúa de filtro imprescindible para legitimar cualquier actuación política, social y cultural. En esto ha consistido el mal llamado “oasis catalán”.

Los firmantes de este Manifiesto consideran que las próximas elecciones autonómicas pueden ser el comienzo de una nueva etapa que permita eliminar estas reglas no democráticas si se dan los presupuestos siguientes:

1. La condición de ciudadano sólo se fundamenta en la ley

La condición de ciudadano no la otorga una determinada identidad cultural y lingüística sino la igualdad de derechos y deberes que garantiza nuestro Estado de Derecho. De acuerdo con ello, no puede exigirse a los ciudadanos en nombre de una supuesta identidad colectiva catalana, nada que no esté previamente establecido en las leyes y sea de acuerdo con la Constitución. Ello es de aplicación no sólo a todos los ciudadanos catalanes sino también, de forma muy especial, a los ciudadanos extranjeros residentes en Cataluña.

2. Las instituciones públicas catalanas deben respetar la pluralidad social, lingüística y cultural de los ciudadanos

El pluralismo es un principio básico de toda democracia que está seriamente limitado por las instituciones públicas de Cataluña. Esta limitación se manifiesta de forma especialmente grave en las administraciones y en los medios de comunicación públicos que, sin respetar el bilingüismo de la sociedad, han impuesto un modelo prácticamente monolingüe y sólo admiten una de las muy variadas expresiones de nuestra diversidad cultural. En consecuencia, tanto a las unas como a los otros, se les debe exigir que traten igual a todos, sin discriminar, como ahora ocurre, a sectores significativos de la sociedad catalana. Es incoherente exigir de las instituciones estatales el reconocimiento de la realidad pluricultural y plurilingüística de España y, a la vez, no admitir en Cataluña esa misma diversidad.

3. El debate electoral debe centrarse en las materias que afectan al bienestar de los ciudadanos

Como puede comprobarse por la escasa participación en las elecciones autonómicas catalanas, una parte importante de la sociedad no confía en la representatividad y eficacia de la Generalitat y no se identifica con ninguna de las opciones políticas representadas en el Parlament. La desmesurada atención política que se ha prestado y se presta a los temas identitarios y a las relaciones de Cataluña con el resto de España va en detrimento de la que corresponde a los problemas que realmente afectan a la vida diaria del ciudadano. Con ello se trata de evitar que el debate se centre en aquello que se quiere ocultar: la política regresiva y la mala gestión de las competencias de la Generalitat, muy especialmente en materias como la enseñanza, la protección social, la vivienda, la seguridad, la sanidad, el transporte y, en general, las que afectan al bienestar social de los ciudadanos.

4. Todos los partidos políticos deben ser objeto de igual respeto

Son representantes de los ciudadanos de Cataluña tanto los pertenecientes a partidos políticos de ámbito catalán como estatal. Todo partido que respete en sus actuaciones las normas jurídicas vigentes es plenamente legítimo por cuanto expresa los deseos y aspiraciones de una fracción de la sociedad catalana. En consecuencia, calificar a los partidos de ámbito estatal como no catalanes o sucursalistas responde a criterios discriminatorios de orientación xenófoba, incompatibles con los principios democráticos.

5. La Constitución y el Estatuto son condición indispensable de la necesaria estabilidad institucional

El Estatuto es la norma institucional básica de la autonomía catalana y, obviamente, al igual que la Constitución, puede modificarse cuando una mayoría cualificada de ciudadanos lo crea conveniente, de acuerdo con los procedimientos previstos. En estos momentos, sin embargo, los diversos proyectos de reforma del Estatuto no obedecen a necesidades prioritarias de la sociedad catalana sino que son simples instrumentos electoralistas que contribuyen a alimentar, una vez más, la permanente frustración victimista consubstancial al nacionalismo identitario.

Mientras Convergència i Unió siga ocupando el Gobierno y dirigiendo la Administración autonómica resultará imposible desmantelar la tupida red clientelar de intereses tejida durante estos 23 años y acabar con la confusión entre instituciones políticas, partido en el Gobierno e ideología que ha practicado, desde siempre, la coalición nacionalista. Para que algo empiece a cambiar, es imprescindible que otros partidos gobiernen en la Generalitat. Sin embargo, una mera sustitución de partidos y personas, siendo una condición necesaria, no es suficiente para alcanzar las transformaciones que se precisan.

En conclusión, dirigimos este manifiesto a las fuerzas políticas de Cataluña para que en esta campaña electoral definan abiertamente sus posiciones acerca de los aspectos señalados y abran un debate –público y en profundidad– sobre los mismos, en el convencimiento de que son ésas las materias que más preocupan a la mayoría de los ciudadanos.

Octubre de 2003

En nombre de la Asociación, Marita Rodríguez, presidenta

Además de los miembros de la Asociación, a este Manifiesto se adhieren inicialmente las personas que se relacionan, quedando abierto a posteriores adhesiones tanto individuales como de entidades:

Rafael Abella

Ramón Arcusa

Manuel Artacho Gallardo

Jordi Bernal

Albert Boadella

José Castellano

Julián Delgado Aguado

José Domingo

Justo Domínguez

Arcadi Espada

Francesc de Carreras

Gabriel Jackson

Javier Nart

Olegario Ortega Lajusticia

Félix Ovejero Lucas

Félix Pérez Romera

Xavier Pericay

José Ribas González

Juan Antonio Rodríguez Tous

Marita Rodríguez

Pedro Rodríguez Muñoz

Antonio Robles

Antonio Roig

José María Royo

Jesús Royo Arpón

Ivan Tubau

ASOCIACIÓN POR LA TOLERANCIA, e-mail: toleran@teleline.es, web: www.tolerancia.org