Atentamente, Anboto
Uno es Xabier García Gaztelu, alias Txapote: el minoritario espécimen del ala dura que no ha querido pasar por el aro de PSOE/Bildu, que impugna el viraje estratégico de Otegi y critica los pactos con la Fiscalía del Estado opresor.
Su hermoso y mayoritario reverso es María Soledad Iparragirre, Anboto. A ella el Gobierno vasco la presenta como ejemplar. La razón: ha participado en su programa de “justicia restaurativa” y ha escrito una carta a sus víctimas que justifica su salida escalonada de la cárcel, aunque la Justicia ha frenado la operación.
La carta de Anboto, de enero, fue un hito. Un giro esperanzador.
[…]
Pues bien: ayer Anboto estaba citada a declarar como imputada por ordenar el ataque a la casa cuartel de Santa Pola en 2002. ETA mató allí a una niña de seis años que se llamaba Silvia Martínez, y a Cecilio Gallego, un hombre de 57. El juez quería esclarecer aquel atentado, pero Anboto, atentamente, se negó a responder. Y es curioso, porque lo mismo hizo ayer el diabólico Txapote, investigado por el asesinato del coronel Pedro Antonio Blanco dos años antes: callar.
Si cuando los jueces y las víctimas preguntan, la etarra buena actúa igual que el etarra malo, cabe preguntarse para qué sirven exactamente esas cartas. O, mejor dicho, a quién.
LEYRE IGLESIAS - EL MUNDO
leer más...








