Aldama como realidad incómoda
Aldama como realidad incómoda
Su testimonio tiene credibilidad precisamente porque se autoincrimina, porque el juez instructor y el fiscal se la han otorgado y porque sus principales acusaciones se han demostrado ciertas
EDITORIAL EL MUNDO
Capaces de quitarle la cartera a un retrato
Bajo aquella fachada de modernidad y progreso sólo había un proyecto tan viejo y tan hortera como el afán de hacer dinero
Después de la declaración de Aldama bastaría con que fuese verdad una cuarta parte para que medio Gobierno acabase en la cárcel. Será el tribunal quien evalúe la verosimilitud del testimonio, que la Fiscalía considera creíble, y el peso del material probatorio a efecto de eventuales sanciones penales, pero el cuadro político pintado por el comisionista es para salir corriendo hasta donde el resuello alcance. Un tipo salido de no se sabe dónde hacía y deshacía a su antojo con libre circulación y vara alta en los despachos institucionales, repartía financiación irregular, pagaba mordidas en efectivo y en especie, gestionaba rescates, compraba y vendía bienes públicos y hasta organizaba viajes en el ámbito de las relaciones internacionales. Tenía en nómina a ministros y altos cargos a quienes regalaba propiedades y procuraba favores de toda clase, le birlaba negocios a Zapatero en Venezuela, facilitaba adjudicaciones, conseguía prostitutas, allanaba trámites. Y todo a dos palmos de Sánchez.
IGNACIO CAMACHO - ABC (VÍA FUNDACIÓN PARA LA LIBERTAD)
Tunantes
Ábalos ha sido dos hombres: el del debate en la moción de censura y el del desmelene que le perdió. El que intentó soluciones políticas prudentes en un momento muy delicado; intentos que, aunque condenados al fracaso, trataban de evitar el encamamiento político del PSOE con toda la morralla de España
JUAN CARLOS GIRAUTA - EL DEBATE
2026-04-30









