Aquel día ETA quiso aniquilar a toda la cúpula del PP vasco
No causó víctimas y, sin embargo, es un atentado que quedó grabado en la memoria colectiva. El 9 de enero de 2001 toda la cúpula del PP vasco, con Carlos Iturgaiz y María San Gil a la cabeza, acudió al cementerio de Zarautz para rendir homenaje a José Ignacio Iruretagoiena. Era el tercer aniversario desde su asesinato a manos de ETA. En una maceta frente al panteón familiar, la banda colocó una potente bomba con cinco kilos de dinamita. Los inhibidores que llevaba la escolta de Carlos Iturgaiz impidieron que se activara. Allí estaban los familiares de Iruretagoiena, numerosos periodistas y fotógrafos que cubrieron el acto, los dirigentes del PP vasco y sus escoltas. En torno a medio centenar de personas. Pudo haber sido una masacre.
JESÚS J. HERNÁNDEZ - EL CORREO (VÍA FUNDACIÓN PARA LA LIBERTAD)
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