Cada 15 de diciembre Caty Romero lleva flores a la tumba de Alfonso.
Es un largo viaje en el que se agolpan los recuerdos del hombre al que sigue queriendo. Hace treinta años ETA acabó con su vida. Suelo decir que hay asesinatos que nos ayudan a comprender lo que fue el terrorismo en Euskadi, en este caso, la trama de complicidades que lo sostuvo. El año pasado por estas fechas, me preguntaban unos amigos en Almería, después de una intervención en un congreso, cómo fue posible tanta miseria y tanto dolor. Cuesta comprenderlo.
El 15 de diciembre de 1994, poco antes de las ocho de la mañana, dos pistoleros del sangriento comando Donostia, Francisco Javier García Gaztelu, alias Txapote, y Juan Ramón Carasatorre, los mismos que mataron tan solo un mes más tarde al teniente de alcalde de San Sebastián, Gregorio Ordóñez, esperaron a Alfonso cuando salía de su casa y le dispararon a bocajarro, causándole la muerte. En su huída del lugar de los hechos contaron con la ayuda de otro conocido pistolero de la banda terrorista, Valentín Lasarte
[… Seguir leyendo]
JOSE ANTONIO PEREZ PEREZ - FACEBOOK
leer más...







