Canciones para después de una guerra
No sé lo que me impulsó a recorrer el escenario de aquel atentado, que tanto se celebró en Euskadi. Quizás porque esos días se había avivado una polémica por el concierto de Fermín Muguruza en la prisión de Martutene en cuyo repertorio destacaba la canción 'Sarri, Sarri', tan icónica para el imaginario vasco. En las romerías de los pueblos se hacían volar los pañuelos y los jerséis con el estribillo 'voló y voló y hasta el alero llegó, eeeup!'. Lo hacía gente de toda condición, pero no toda. Como es el caso de la filóloga y escritora Lourdes Oñederra, que en un discurso imprescindible en la Fundación Fernando Buesa compartió que se había criado en una familia nacionalista en la que le enseñaron que no estaba bien celebrar el asesinato de Carrero.
leer más...







