Demasiada furia para no ser una operación electoral

16 - 09 - 2026 / IGNACIO CAMACHO - ABC | TEODORO LEÓN GROSS - ABC

Demasiada furia para no ser una operación electoral

La intensidad del ataque al Supremo abona la sospecha sobre el carácter estratégico de la ley de nietos en los planes del Gobierno

La virulencia de la arremetida sanchista contra el Supremo es el último testimonio de convicción sobre las verdaderas intenciones de la (mal) llamada ley de nietos. Si no se trata de una operación electoral a qué viene tanto revuelo. Los jueces no han anulado ningún derecho; se han limitado a suspender los efectos de una nacionalización masiva hasta que revisen si quienes se están acogiendo a ella cumplen los requisitos legales para hacerlo. Que son los que establece la ley, no los que el Gobierno amplió mediante una simple instrucción ministerial a espaldas del Congreso. Pero esta desproporcionada reacción de los portavoces oficialistas pone de manifiesto que la citada orden administrativa tenía, como sospecha la oposición, un propósito fraudulento apenas encubierto que había adquirido en los planes de la Moncloa un carácter estratégico. Y de una relevancia esencial para la limpieza del sistema porque afecta nada menos a que la composición del censo. Es decir, al cuerpo electoral, al sujeto de la soberanía, al ‘demos’. Como lo dirían los ‘founding fathers’: a nosotros, el pueblo

IGNACIO CAMACHO - ABC (VÍA FUNDACIÓN PARA LA LIBERTAD)

Estado profundo vs. sanchismo

El sanchismo, de tanto cohabitar con el nacionalismo, ha terminado mimetizando sus fantasmagorías

La factoría de relatos de la Moncloa –con su tropa mercenaria de ‘storytellers’– ha cruzado otra penúltima frontera de la degradación institucional. Sin miramientos. Ya no les basta con la milonga de la fachosfera, en un relato narcisista desde el lado correcto de la historia. Ahora, para construir un nuevo enemigo monstruoso en su relato victimista, sacan a escena el ‘Estado profundo’ (Deep State): un término clásico, sigloveintero, sobre redes de poder ocultas conformadas por burócratas, plutócratas, fuerzas del Estado, jueces y militares, incluyendo los servicios de inteligencia, para actuar al margen del poder legítimo. Esta es la última ficción de la maquinaria de la Moncloa

TEODORO LEÓN GROSS - ABC (VÍA FUNDACIÓN PARA LA LIBERTAD)