El 29-N no va de derechas e izquierdas
Las próximas elecciones generales tienen un carácter muy peculiar, distinto a todas las anteriores. No se trata de dirimir la alternancia entre partidos, unos más a la derecha y otros más a la izquierda, si nos empecinamos en seguir utilizando esta anticuada clasificación de las fuerzas políticas. No. Estas elecciones van de otra cosa, más importante y trascendente: van de democracia. Es decir, las fuerzas políticas se dividen en democráticas y populistas, pueden ganar unas u otras. Por ello, la democracia constitucional, el Estado democrático de derecho, es lo que está en juego.
Si hacemos estas graves afirmaciones es porque conocemos lo sucedido en estos ocho últimos años, con precedentes significativos: la Ley de Memoria Histórica para introducir un clima de guerra civil, el 15-M del «no nos representan» contra la democracia representativa y el prolongado intento de golpe de Estado en Cataluña como muestra descarada de la vulneración del derecho. Algo ya se estaba cociendo antes de llegar Sánchez al poder pero tras el éxito de la moción de censura de 2018, el riesgo de quiebra de la democracia se aceleró
FRANCESC DE CARRERAS - THE OBJECTIVE
leer más...








