Escrito en una colilla
Recuerdo que, años atrás, un adicto a la nicotina era el “malo” de mi serie favorita, “Expediente X”. El llamado “Fumador” se entrometía siempre en las sagaces pesquisas de los agentes especiales Fox Mulder y Dana Scully. Oh, agente Scully, cuántos hombres en su día soñamos con caer rendidos, por detenidos, a tus pies. Nos habríamos inculpado gustosamente de crímenes espantosos. El hallazgo de una colilla aún humeante, según la marca inscrita en el cilindro de papel, permitía al bueno de Tintín deducir si andaba tras la pista de un espía bordurio o syldavo.
JAVIER TOLEDANO - ADELANTE ESPAÑA
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