¿Final de la escapada?
El hecho de que semejante individuo fuera recibido por su Grupo Parlamentario con una prolongada salva de aplausos, preámbulo de la estrepitosa derrota que iba a sufrir horas después, pone de relieve como un partido político centenario puede degenerar hasta convertirse en un rebaño de paniaguados sin dignidad ni decoro, carente de ideología y no digamos de principios, dispuestos sus integrantes al servilismo más denigrante y las vilezas más rastreras para no perder el escaño y la nómina, imposible caer más bajo política y moralmente.
ALEJO VIDAL-QUADRAS - VOZPÓPULI
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