¡La Derecha es culpable!
Amigos: como suponíamos, estábamos ante un ensayo general de precalentamiento y ahora estamos ante una convocatoria de elecciones y de huelga general, en que a la coordinadora socialista y sindicato de inquilinas se han sumado los dos sindicatos `mayoritarios´ (no se sabe de qué mayoría, pero sí es cierto que son los más apesebrados).
Tras los ensayos de precalentamiento electoral y de rentismo político de la agitación y movilizaciones en la calle (estas movidas son las que cuentan, no las anteriores de la crisis de Ceuta), ha llegado el momento de que la movilización social por el preocupante drama de la vivienda, un logro del gobierno durante dos legislaturas, genere una dinámica de tensión emocional (según guión de ZP), que trasvase la `culpabilidad´ de la inacción en el ámbito de la vivienda y de los males que padecemos, a la derecha y debilitar el ascenso de Vox y Aliança Catalana.
El ascenso de Vox no hace perder posiciones al PP, que se mantiene más o menos estable en las encuestas, pero el de A. C. sí que genera un terremoto en las posiciones políticas del tablero catalán. Se silencia -pero los `estrategas´ lo tienen muy en cuenta- que en los sondeos A. C. se convierte en segunda fuerza política de Cataluña, prácticamente empatada con el PSC, y que Vox se sitúa a escasa distancia de ERC y por delante de Junt.. Comuns y cia casi se esfuman. ¿Qué sería Sánchez sin los votos del PSC y los apoyos de sus aliados secesionistas y plurinacionalistas?
La noticia de la convocatoria de elecciones era bastante previsible cuando los medios oficiales y afines se posicionaban ante la agitación de los últimos días con el pretexto del problema de la vivienda. El País, como diario señero de la sanchosfera, daba pistas: "Decenas de miles de personas, unas 70.000, según la Delegación de Gobierno, se han manifestado este sábado por el centro de la capital española en un frente común contra todos los sectores que dificultan el acceso a la vivienda y propician los desahucios, incluyendo entre los culpables a la clase política y los fondos buitre internacionales, presentados como “los verdaderos invasores”. “Derecho a techo”; “hace falta ya una huelga general”; “fuera rentistas de nuestros barrios”; o “esto es lucha de clases, no podemos hacer las paces”, fueron algunos de los lemas más coreados. La multitud puso en evidencia que la izquierda está activada en la calle, aunque también hubo reproches para los partidos del Gobierno de coalición. La manifestación llegó a la plaza de Cibeles cerca de las dos de la tarde después de una marcha que salió desde cuatro puntos distintos de la capital". (El País).
En otras palabras, la calle no se levanta para pedirle cuentas al poder, sino para vigilar a quienes NO gobiernan desde hace ocho años; El País y los demás medios, voceros y tertulianos del régimen vigente despliegan gustosamente una cortina de humo que oculta factores tan determinantes como la crisis de Ceuta, el fracaso legislativo y el pudridero de la corrupción. A la ceremonia de la confusión, con tufo de golpismo híbrido y maniobras que constituyen fraudes constitucionales (intento de eludir al Tribunal Supremo en la ley de nietos” y aprobación por la Diputación permanente del Congreso de los decretos –antes rechazados por el Congreso-), con el aval der los figurantes de un sindicato apenas significativo de inquilinas, cuyo pensamiento político se reduce a afirmar que "el rentismo es el cáncer de la sociedad” Al guión se han sumado los sindicatos de clase, o sea, unas organizaciones parasitarias, que viven mayormente de las subvenciones (que financiamos sin que nos consulten ni los consideremos reivindicativos ni socialmente útiles), con el propósito de convocar una huelga general.
Hemos padecido en los últimos años un escandaloso empobrecimiento que sitúa nuestro poder adquisitivo a niveles de hace dos décadas y c on una precariedad salarial y laboral que nos sitúa a la cola de la UE, con bienes básicos, como la vivienda, inaccesibles a gran parte de los ciudadanos, y ahora, como Lázaro, los sindicatos de clase resucitan, como Lázaro, cuando uno ya no se acordaba ni de que existían.
Tras las manifestaciones, que incluían la petición de huelga general por la vivienda (repito: no por el incremento del empobrecimiento, el aumento de la pobreza y de las familias en riesgo de exclusión, los bajos salarios, la pérdida de poder adquisitivo, la degradación del sistema educativo y sanitario, la pérdida de competitividad hasta los mínimos de la pandemia, entre otros motivos de peso), en Barcelona, en particular, se desencadenó la violencia ritual de los grupos de guerrilla callejera: 28 barricadas, 2t5 incendios y no sé cuántos `mossos´ heridos.. Como es también habitual, las imágenes se centraron sobre todo en los apaleamientos de manifestantes por la policía, menos en la violencia desatada desde las barricadas y menos o nada de los policías. Es el precalentamiernto d lo que denominamos el “otoño caliente”.
Dejando ahora a un lado la amoral referencia a la invasión de Ceuta y al desahucio de los ceutíes por parte de los movilizados, en el texto de El País se escabulle la responsabilidad del responsable, el Gobierno que Sánchez preside desde hace dos legislaturas, con una absoluta inacción y ausencia de voluntad para atajar el problema social de la vivienda, y traspasar la responsabilidad, culpabilidad, al PP. Toda la presente movida no es por la solución efectiva del problema social de la vivienda (que podían haber forzado a remediar desde hace años) sino por la renta electoral que puede derivar de todo ello. Estamos ante unos políticos puramente rentistas. Así de descarnado y cruel.
"A Sánchez le viene bien que el Congreso haya rechazado sus dos decretos. No solo le libra de tener que aplicar sendos bodrios jurídicos y demagógicos, sino que le proporciona un discurso y un enemigo para volver a aglutinar el voto de la extrema izquierda. El lenguaje usado en las normas y el rechazo de las derechas parlamentarias le permiten encabezar de nuevo el izquierdismo patrio. Además, ha señalado al PP como el culpable de que no hayan salido los decretos. De hecho, un diputado de Sumar, un tal Alberto Ibáñez, ha gritado a Ester Muñoz, portavoz del PP: “¡Lo vais a pagar!””.https://theobjective.com/elsubjetivo/opinion/2026-10-03/no-habra-urnas-articulo-vilches/. Anna Grau señala con puntería el timo generalizado a la ciudadanía de la actual movida de los activistas ultras del bloque progresista: "En un movimiento de sagaz prestidigitación que daría envidia al mismísimo Mago Pop, Sánchez hace una pelota con el dolor y el cabreo colectivos, se deshace de toda responsabilidad y evacúa la culpa a otros. ¿Que la Administración no construye vivienda pública, torpedea la construcción de vivienda privada y estrangula, más que regula, el mercado de alquiler? Culpa de los fondos buitre y de los fachas. Lo asombroso, para mí, no es que lo intente. Es que, a cualquier nivel, le funcione".
Estamos inmersos, nunca es tan necesario insistir y reiterarlo, en una crisis que es institucional, política, moral, social y que atraviesa todo el sistema político, fiscal, educativo, etc. Es tan honda que, en verdad, no lo habíamos previsto. "Tal ridículo (el de la ministra buscando entre sus papeles el de decretos leyes que acababa de aprobarse en el consejo de ministros y que no sabía explicar, porque era un "cacao"), acompañado de la fraseología nauseabunda referida a una de las partes del conflicto, ha venido acompañado -afirma Teresa Freixas- de la irrupción repentina de unas ganas desenfrenadas de aprobar a toda prisa dos decretos-leyes. Apareció, de repente, una extraordinaria y urgente necesidad (sic.) para solucionar, digo parchear, el problema de la escasez de vivienda. Lo que no se ha hecho en 8 años, pese a que Sánchez acumula la adopción de casi 200 decretos-leyes, se perpetra en una semana. Lástima que la fiebre reguladora no se hubiera extendido al cumplimiento de la obligación constitucional de presentar el proyecto de presupuestos tres meses antes de la expiración del presupuesto anterior (art. 134.3 CE). Llevamos ya 4 años incumpliendo directamente la Constitución, no solo en este punto, pero este punto es relevante. No sé si se habrán dado cuenta en el ejército de asesores monclovita de que poco van a poder hacer, financieramente hablando, sin presupuestos, para dar respuesta a las necesidades reales de vivienda que tenemos en este nuestro país (que no es suyo, sino de la ciudadanía), lo cual es especialmente peligroso cuando termina el maná de los fondos Next Generation EU y la deuda sigue subiendo hasta prácticamente igualar al PIB de España, aunque lo digan con la boca pequeña.
(…) No sabemos cómo acomodar nuestra conducta a las disposiciones normativas, no digo ya legales, porque estamos en un período en el que los que nos [mal]gobiernan desde el ejecutivo han decidido hacerlo sin el concurso del Parlamento".https://theobjective.com/elsubjetivo/opinion/2026-10-04/la-ministra-sus-buitres-articulo-freixes/
La radiografía sociológica más probable y cercana a la realidad se esta: El 73,5% de los españoles no ve en los decretos Maricarmen la solución a la crisis de vivienda, pero la mayoría apoya todass sus medida. Parece una obviedad. Es incluso probable que las medidas de los decretos fallidos hubieran empeorado el panorama de la falta de viviendas, pues no estaba orientado a la construcción de viviendas accesibles, ni de compra ni para alquiler, de los diversos tipos de promociones que pueden aplicarse. Por el contrario, provocaría una retirada de viviendas para alquilar, tal y como ha sucedido ya, a pesar de que los proyectos no han contado con mayoría en el Congreso, pero, modificados sí en .
De hecho, el sindicato de inquilinas y los socios de la sanchosfera se han volcado en la agitación y movilización lanzando consignas como "Acabemos con el rentismo", "la vivienda es un derecho, no un negocio", "hacia la huelga general"...,, que no hacen referencia directa a la disposición de viviendas o a la construcción del millón de viviendas, que podría resolver el problema de la ausencia de oferta de viviendas accesibles y el de la especulación actual en el mercado de los alquileres. Lo único cierto es que generan una confusión general, porque no se sabe ni contra qué o quién va dirigida esa huelga ni aparece clara la responsabilidad de quienes ha tenido dos legislaturas a su cargo para abordar el problema.
Aparte de que no contaron con PP y Vox para el consenso de los decretos, hay razones que están en un primer plano: el problema social de la vivienda hace subir más, en los sondeos electorales, a Vox y Aliança Catalana que al PP y a las izquierdas. Junts lo tenía claro, porque también en este problema social JxC siente el aliento de AC en el cuello. En suma, la polarización alimenta los movimientos ultra (de derechas, nacionalistas, de izquierdas...). El sanchismo tiene un suelo electoral relativamente estables, porque se ha constituido en la fuerza principal del ultraizquierdismo populista.
Lo que se pretende es exactamente un `relato´ populista que contribuya a la bipolarización y la confrontación de dos bloques, como en febrero de 1936. La realidad es muy otra. Es claro que “El escudo social no puede ser el propietario”. Un fallo del Estado, que ha sido incapaz de dar un hogar a las familias más vulnerables que lo necesitan, no puede descansar sobre el pequeño propietario particular”, han advertido esta misma semana desde la Asociación de Propietarios de Vivienda en Alquiler (Asval). El responsable del área jurídica de Alquiler Seguro, Carlos Sánchez, abunda en que las medidas que se habían proyectado volvían a centrar buena parte de la respuesta a la emergencia habitacional sobre el propietario, mientras el problema estructural de fondo –la falta de oferta de vivienda en alquiler– sigue sin una respuesta suficiente. “”No podemos permitirnos adoptar medidas que reduzcan aún más la oferta cuando la falta de viviendas disponibles es precisamente uno de los principales problemas que tenemos”, explica Montserrat Junyent, presidenta de los API de Cataluña.
La escasez de vivienda en alquiler a la que alude Sánchez se ha agudizado en los últimos años, aunque es difícil cuantificar una cifra exacta de cuánto ha caído. Idealista calcula que entre 2020 y 2025, se desplomó un 61% tomando como referencia los anuncios registrados en el portal. El Observatorio del Alquiler asegura que solo el impacto acumulado tras la aprobación de la Ley de Vivienda (entre 2023 y 2026) ha supuesto la desaparición neta de más de 120.000 viviendas del mercado de arrendamiento habitual.
La consecuencia de esta caída en picado de la oferta ha sido el incremento igual de vertiginoso de los precios. Desde 2018, el incremento ronda el 40%, según los datos de Idealista, aunque en algunas capitales de provincia acumula incrementos de hasta el 70%.
Asval, como todo el sector de forma unánime, insiste una vez más en que lo preciso para solucionar el problema de la vivienda es incrementar la oferta y que las administraciones deben poner su empeño en levantar un parque de vivienda social asequible capaz de dar cobertura a los colectivos en situación de vulnerabilidad en lugar de descargar esta responsabilidad en los propietarios.
En este momento, y a pesar de la cascada de promesas realizadas por el Gobierno, que ha llegado a anunciar la creación de hasta 244.000 viviendas asequibles, la realidad es que este parque está a la cola de Europa. (…) Electomanía ha realizado un cálculo de cuántas viviendas protegidas se han construido desde el año 1981 y el Gobierno de Sánchez, pese al énfasis que ha hecho en sus políticas de vivienda, es el que peor parado sale. Según este análisis, los años asignados a Felipe González suman 1.057.506 viviendas, el 43,5% del total. Le siguen José Luis Rodríguez Zapatero, con 498.982 (20,5%), y José María Aznar, con 477.410 (19,6%). Por detrás quedan Leopoldo Calvo-Sotelo, con 213.709 en solo dos años; Mariano Rajoy, con 105.424, y Pedro Sánchez, con 78.735 hasta 2025.
Los datos del Observatorio de Vivienda Asequible de Provivienda aseguran que el parque español de vivienda asequible apenas alcanza el 3,3% del total, muy lejos del 8% de la media europea”.
“Decretos Maricarmen”: un golpe al alquiler incluso sin su convalidación parlamentaria
Las movilizaciones en la calle y los fraudes de ley y constitucionales responden una estrategia muy explícita, en la que se suceden el marasmo institucional, la ceremonia de la confusión legal, la bipolarización y los llamamientos a una confrontación guerracivilista.
Hay un planteamiento de "confrontación final", de "batalla final" de Sánchez, de lenguaje bélico, de connotación guerracivilista de dos bloques absolutamente antagónicos (El País):
Como en tantísimos otros episodios de la historia contemporánea, las llamadas izquierdas, hoy en día integrantes del "bloque progresista" o "frente (popular) amplio", que proponen los ideólogos conspicuos de siempre, han provocado el ascenso de los nacionalismos más ultras. Lo patético y realmente y peligroso es que responde a un plan deliberado. En España lo vienen consiguiendo con su insistente política de muros y confrontaciones, de fragmentación y exclusiones, desde hace ocho años.
"No nos representan" a la mayoría de los ciudadanos ni siquiera a una minoría significativa, pero los medios y políticos espurios los elevan al nivel de interlocutores del Gobierno. Es una más de la burbuja de contradicciones e incoherencias en que nos han encerrado los demagogos y populistas.
"Una de estas magníficas contradicciones es la vicepresidenta del gobierno, que dice con cara enfadada y terriblemente convincente que “si hay que movilizarse contra el Gobierno de España, movilicémonos”, mientras busca casa en Suiza para seguir con su propia revolución. Y por este motivo siento una enorme lástima por todas las personas que se están movilizando en la Puerta del Sol de Madrid contra los infames precios de la vivienda en España. Una cuestión de enorme gravedad que está siendo manoseada por personajes que viven de practicar lo contrario que proclaman.
Políticos, artistas, directores de cine, presentadores y demás ralea que acercan comida compungidos, mientras comprueban si sus inquilinos han ingresado ya las rentas. La burguesía de la revolución lleva doscientos años pasándoselo pipa". (Alfonso J, Ussía).
Fuera de la burbuja progre, no hay más gerracivilismo que el que promueven desde la sanchosfera. Ahí está el fiasco muy probable de la estrategia y tensión, confrontación y movilización: fiasco del "clamor de la calle", de la "voluntad del pueblo"...Pero, como viene pasando desde que se esgrime la amenaza de los ultras (se refieren solo a la ultraderecha `española´), Vox crece, pero también A.C. Y su ascenso incesante sí que nos preocupa los demócratas tanto como la estrategia de quienes instigan y provocan el ascenso de movimientos ultras: Vox, AS.VC. Bildu…
¡La Derecha es culpable!






