La esposa del presidente y la mala memoria nacional
Eso ocurrió en el caso Nóos que sentó en el banquillo a Urdangarin y a la infanta Cristina. Y ahora, a Begoña Gómez.
Antes, mucho antes de que un juez de instrucción hubiera imputado a la mujer del presidente del Gobierno por cuatro delitos (apropiación indebida, tráfico de influencias, malversación de fondos y corrupción en los negocios), en España otro magistrado procesó, y la Audiencia de Palma, primero y el Supremo, después, juzgaron en primera instancia y en casación, respectivamente, al que fuera yerno del Rey, Iñaki Urdangarin, y sentaron en el banquillo a su esposa, la hija del monarca reinante e infanta de España, Cristina de Borbón y Grecia.
JOSÉ ANTONIO ZARZALEJOS - EL CONFIDENCIAL
Bolaños lo volverá a hacer
El Gobierno que dice que respeta a la Justicia y colabora con ella ha elevado tanto el pistón de la presión contra el juez Peinado –desde que ha decidido procesar, en tribunal con jurado, a la esposa del presidente Sánchez– que el ministro Bolaños se ve ya incapaz de apearse de la noria de la intimidación a la que se ha subido. Fuera caretas. La bronca del Congreso estuvo condicionada por el procesamiento de Begoña Gómez. La estrategia está perfilada en La Moncloa. Pero de toda la ‘guardia de corps’ del presidente, quien se está empleando más a fondo es el ministro Bolaños. Ayer, ante el reproche de la portavoz del PP –«usted está aprovechando para lanzar un mensaje de miedo a los jueces»– se reubicó en su papel. Sin disimulos. Sin intentar contemporizar. Sin palabras bien sonantes sobre la separación de poderes o la independencia de los jueces que tanto nos gusta oír en democracia. Bolaños lo volverá a hacer
TONIA ETXARRI - EL CORREO (VÍA FUNDACIÓN PARA LA LIBERTAD)
leer más...








