La indiferencia Social con las víctimas del terrorismo.

08 - 11 - 2008 / Pilar Elías, Asociación por la Tolerancia

 

La indiferencia Social con las víctimas  del terrorismo.

Se me ha pedido que intente centrar esta intervención en el tema de la indiferencia que hacia las victimas suscita en la sociedad vasca la violencia de los asesinos de Eta.

Desgraciadamente no tengo que hacer mucho esfuerzo para hablar de ello porque padezco sus efectos desde hace demasiado tiempo.

Tengo fama de ser muy rotunda en mis afirmaciones y tampoco aquí voy a reprimirme de expresar con la claridad de siempre las reflexiones que me han  generado la interesante materia que me habéis propuesto.

Debo decir en primer lugar que es evidente que hay en la masa  social vasca una palpable y generalizada indiferencia hacia las víctimas. Una indiferencia emparentada con la cobardía y la comodidad de un pueblo narcotizado por el miedo latente tras tantos  años de crímenes y chantajes del terrorismo,

Pero siendo esto muy cierto debo decir enseguida que si solo fuera indiferencia lo que padecemos las victimas no necesitaríamos ir acompañados de nuestros abnegados escoltas. La indiferencia, con ser dolorosa, despectiva y humillante es por lo menos incruenta, no mata.

Pero las victimas no solo sufrimos indiferencia sino que además recibimos insultos y amenazas y sabemos que las amenazas las han cumplido en casi novecientas ocasiones. Por eso nos vemos obligados a llevar escolta y por eso no podemos ir al parque con nuestros nietos.

No es la indiferencia social la que provoca nuestra situación de falta total de libertad, es la hostilidad manifiesta de una parte de la sociedad vasca, que nos repudia, nos hostiga constantemente y nos obliga a protegernos y a excluirnos de los lugares públicos.

Me niego a calificar solo de indiferencia la situación por la que atravesamos las víctimas.

Porque ¿creéis que es solo indiferencia social el hecho de que el asesino de mi marido, tras una leve condena y después de establecer su negocio de cristalería en el portal de mi casa, sea tratado en mi pueblo como un héroe, se pasee tranquilamente por la calle siendo vitoreado por la gente, mientras yo, su víctima, tengo que andar escoltada? ¿Creéis que el hecho de que las victimas tengan que ir protegidas mientras los asesinos reciben públicos homenajes solo debe de ser calificado como indiferencia social?.

No señores no, las victimas  además de indiferencia social padecemos agresividad social, odio sin disimulo, pasquines amenazadores, cartas bombas y chantajes.

Perdonarme estas reflexiones pero yo os agradezco la oportunidad que me habéis brindado con la invitación a hablar de este tema que me permite este desahogo.

Si, existe indiferencia social hacia las victimas en la sociedad vasca, pero es insuficiente calificar así a la situación que padecemos.

Pero no me gusta ser pesimista, no va con mi carácter. Quiero deciros que las victimas también tenemos inmensas satisfacciones que son las que nos sostienen sin desmayo  para continuar esta lucha desigual. Me refiero a las voces de apoyo, los abrazos y los besos que recibimos de muchas gentes que nos animan y nos levantan la moral. Gentes generosas que arriesgan su integridad si nos manifiestan su apoyo públicamente. Gentes que con su actitud se convierten en héroes y pueden convertirse también en victimas.

Con ellos, con vosotros y con las gentes de buena voluntad seguiremos en la brecha.

Con ellos y con vosotros ¡ganaremos!

Muchas gracias

Pilar Elías