La pregunta devastadora (y cuatro respuestas) [Extracto]

13 - 07 - 2020 / LEYRE IGLESIAS - EL MUNDO

[AT: Las elecciones han tenido lugar la víspera del aniversario del asesinato de Miguel Ángel Blanco y la antevíspera de la matanza de la Plaza de la República Dominicana]

La pregunta que ronda desde el domingo por las cabezas razonables es cómo EH Bildu ha podido lograr 22 escaños. Son 248.688 votos, 23.516 más que en 2016. Que el brazo político de una organización terrorista, tras la disolución de ésta, se consolide como segunda fuerza, mientras los partidos a cuyos militantes asesinó se hunden (PP) o salvan los muebles (PSE), es una pregunta devastadora.

Hay un grupo de historiadores en Euskadi que desde hace unos años dignifica la profesión. Son los del Instituto Valentín de Foronda, dependiente de la Universidad del País Vasco. Uno de ellos es José Antonio Pérez Pérez y no sólo sabe mucho sobre la historia de ETA y sus efectos; también sobre los grupos violentos de extrema derecha que operaron en la Transición y a los que la izquierda abertzale se aferra para justificar el tiro en la nuca hasta el año 2011. Pérez intenta responder a la pregunta y yo lo suscribo.
Uno. «Para los más jóvenes y no tan jóvenes, Bildu no tiene nada que ver con el terrorismo. Aquello pasó hace muchos años, no como la Guerra Civil, que terminó ayer».

Dos. «Los que reconocen que sí, que alguna relación tuvieron con la bicha, disculpan su pasado más negro porque había un conflicto político y todos mataron mucho. (¿Qué me dices de los GAL?, ¿y de las torturas? Eso fue terrorismo de Estado)».

Tres. «Para el sector que apoya a Bildu, la coalición es una formación de izquierdas, nacionalista, progresista, alegre y combativa, feminista, ecologista y todo lo demás; es decir, un partido simpático. A difundir esta imagen han contribuido los partidos que negocian con ellos y los medios que han hecho la vista gorda y consideran que se trata de una formación política más, tan limpia y respetable como el resto».

Y cuatro. «Los votantes más mayores, quienes vivieron los años más duros del terrorismo, incluso aquellos que no los votan, piensan que hay que pasar página y no volver con el raca raca del pasado».

Conozco a algunos que votaron a Podemos y ahora a Bildu. En ellos también hay un componente de oposición verdadera al PNV. Y sí, la cantinela: qué dices de ETA, si negocian con los socialistas en el Congreso; qué dices, si han hecho a Sánchez presidente.

Es así. Pactar con el nacionalismo garantiza más nacionalismo. Blanquear a un partido identitario hasta la médula que no condena el asesinato político y legitima el aplauso a los asesinos cuando salen de la cárcel es decirle a la gente que ese partido es votable. Es lo que ha hecho el PSOE. Háblenme de Vox, pero Bildu es la auténtica herencia del franquismo que sigue viva y fuerte entre nosotros.

(Este mensaje circula por las redes)