La Ucrania de Urkullu
La Ucrania de Urkullu
No solo de correcciones, reproches, advertencias, quejas, sugerencias y lecciones magistrales se alimenta esta página dominical. Caben la reflexión, la memoria, y la sabiduría que se deriva del trauma, actualizado en nuestras páginas como una herida que no termina de cerrarse. Esto es lo que cuenta MAPI HERAS, viuda de Fernando Mújica Herzog, asesinado por ETA, y fiel lectora de ABC. “Hace unos días leía una Tercera de Carrascal, Termópilas 2022, y la leí con mucha atención porque me gusta el autor. Incluía una posdata: “Sánchez ha decidido visitar Kiev. Mientras Urkullu, que apoya a su gobierno, compara la situación vasca con la ucraniana. ¿Quién es más cínico?”. Yo soy nacida e San Sebastián y, como buena donostiarra, amante de la ciudad. Por todo: su belleza natural, su comercio, su elegancia, la frontera francesa a solo veinte kilómetros… Yo no podía pedir más. Entre los años 1970 y 1972 iba mucho a Pamplona, y ya había movimiento y muertos como consecuencia de ETA. A mi regreso de una visita a la capital navarra, donde se respiraba total serenidad, apreciaba la agresividad en mis conciudadanos. Y un día, de repente, le dije a mi marido: “Por qué no nos largamos. A mí no me gusta como se están poniendo las cosas”. Le costó contestarme, y cuando lo hizo me dijo, mirándome a los ojos: “Yo no dejo mi ciudad en manos de unos asesinos”. Como le conocía, comprendí que no había nada que hacer y asumí la situación. No se puede vivir machacando a nadie con una idea, y se trataba de vivir lo más tranquilo posible. No acepto, porque es mentira, lo que el señor Urkullu dice. En aquella tierra no hubo guerra alguna: unos disparaban y otros morían. Luego se extendió por toda España y, muy poco, en Francia. No olvidemos que, con Giscard d’Estaing y Jacques Chirac, los etarras tuvieron en Francia su santuario. No olvido lo que decía Arzallus: “unos agitan el árbol y otros recogen las nueces”. También la Iglesia fue estupenda con el obispo Setién al frente, y con su sucesor, Uriarte. Parece mentira que en pleno siglo XX hubiera humano alguno que te hiciera la vida imposible. Pero así fue. También ahora leo en ABC que los etarras, que sustentan al Gobierno de Sánchez, tienen nostalgia de aquella época, y, para más inri son introducidos en la comisión del CNI. De locos. Me consta que el Gobierno vasco está preocupado por la limpieza de sangre. Nos hemos ido muchos, y los niños que ahora nacen son de mujeres del Este… También se ve mucha mujer árabe, y, ahora llegan de Ucrania, mujeres a las que, por supuesto, quieren “maquinizar”. Ucrania sí es una guerra. La belleza de San Sebastián nadie la puede estropear, pero su decadencia se viene acusando tiempo ha. Y ahora dice Urkullu que vienen años muy difíciles. Para muchos, los años difíciles nos vienen de hace tiempo. Nada sale gratis”.






