Los asesinos son aborrecibles y los que los apoyan ayudan y se arrodillan ante ellos también...
La autopsia a Miguel Ángel Blanco reveló que tenía las mejillas quemadas después de 2 días llorando.
Fué ejecutado a manos de Francisco Javier García Gaztelu, alias «Txapote», Irantzu Gallastegui Sodupe, «Amaia», y José Luis Geresta Mujika, «Oker» o «Ttotto», todos miembros del comando Donosti de ETA. Le pegaron dos tiros pero no murió en el Acto, para que su muerte no fuera instantánea y alargar aún más su agonía.
Ayer, el Ministro de Interior del Gobierno de España Marlaska sacó a su asesino, Txapote, del módulo de aislamiento.
Es el precio a pagar por el apoyo al Gobierno en España que ayuda a los que tienen las manos manchadas de sangre.







