Los Reyes en Cauta

14 - 10 - 2026 / DIVERSAS FUENTES

Cuando toda España fue Ceuta

Cuando un Estado renuncia a la disuasión frente a la guerra híbrida y adopta el servilismo como doctrina diplomática, el invasor no necesita derribar murallas, le basta con esperar a que sus gobernantes le abran

Decía Marx, glosando a Hegel, que la historia se repite primero como tragedia y luego como farsa. España ha sufrido ampliamente ambas por una peligrosa ingenuidad instalada en su domesticada conciencia nacional: la creencia de que una nación solo puede ser invadida por medios convencionales. La historia se ha encargado de despertarnos dolorosamente de esta fantasía. Lo hizo en 1808 cuando la sangrienta invasión napoleónica se cobró la vida de medio millón de españoles, destruyó y robó gran parte de nuestro patrimonio nacional y liquidó definitivamente a España como potencia geopolítica global. Y lo está haciendo hoy con la guerra híbrida que Marruecos ha desatado sobre nuestro país con consecuencias todavía desconocidas. En ambas contiendas, las similitudes resultan sobrecogedoras.

JUAN LUIS LÓPEZ ARANGUREN - ABC

2026-10-12

Donde hay que estar

Los Reyes han ido a Ceuta porque una nación necesita reforzar sus vínculos emocionales ante circunstancias adversas

Pocas esperanzas caben de saber algún día los verdaderos motivos de la sumisión de Pedro Sánchez a los intereses de Marruecos. Ni siquiera cuando cambie –o si cambia, más bien– el Gobierno, porque todos los dirigentes con cierta experiencia saben que existen asuntos de Estado, sobre todo los relacionados con países extranjeros, que es aconsejable preservar en secreto. Es probable, pues, que haya que atenerse a las apariencias, y por ello resulta legítimo pensar que hay miedo a los contenidos de ciertos teléfonos hackeados por el espionaje de Mohamed VI. Al final, como decía Bismark de las salchichas, en la política abundan cuestiones y procedimientos que es preferible que los ciudadanos ignoren cómo funcionan por dentro.

IGNACIO CAMACHO - ABC (VÍA FUNDACIÓN PARA LA LIBERTAD)

Felipe VI convierte la defensa de Ceuta en un empeño de los españoles y en una obligación del Estado

El caluroso recibimiento tributado por el pueblo ceutí a los Reyes este martes confirma la oportunidad y pertinencia de este esperado viaje del jefe del Estado a la ciudad autónoma.

La presencia de la Corona era pues obligada pese a haber desairado a Rabat, y a despecho de las maniobras marroquíes para contraprogramar la cita mediante convocatorias de protesta en la vecina Castillejos y ante el consulado español en Agadir.

El baño de masas que han recibido en su camino al Ayuntamiento, que les ha obligado a detenerse varias veces para saludar a la concurrencia entregada, revela hasta qué punto la visita ha dado aliento a una población exhausta.

EDITORIAL EL ESPAÑOL (VÍA FUNDACIÓN PARA LA LIBERTAD)

2026-10-14