Parlamento de Marita Rodríguez

28 - 05 - 2005 / Redacción Tolerancia

Parlamento de Marita Rodríguez (Presidenta de la Asociación por la Tolerancia) en la entrega del XI Premio a la Tolerancia.

Buenas noches, agradezco que hayáis venido a arropar y mostrar vuestra solidaridad con nuestro premiado Arcadi Espada, sobretodo a los que venís de más lejos, Tarragona, Gerona, Madrid (como Alejo Vidal-Quadras y Señora), Mallorca (Xavier Pericay). Se han excusado miembros del Jurado: Dolors Payás y Félix de Azúa por encontrarse fuera, El escritor Eduardo Goligorsky, por encontrarse enfermo, Gotzone Mora por su intervención hoy en una mesa redonda, Nicolas Redondo y Teo Uriarte (de Fundación para la Libertad), Francisco Vázquez, alcalde de la Coruña, que hubiera venido si no tuviera el desfile de las Fuerzas Armadas. Tambien Javier Nart excusa su deseada presencia. Aparte, hay que reconocer que no es un buen día; muchos, que querrían estar aquí, han tenido que sucumbir a las obligaciones familiares de fin de semana.

Razones para el premio a Arcadi Espada:

Por su contribución a un periodismo de calidad independiente y responsable que difunde los valores democráticos, que sitúa al ciudadano por delante del grupo, que denuncia la omertá informativa en torno a los temas identitarios y otros; por el coraje cívico que demuestra al plantarle cara a los esencialismos y fundamentalismos de todo tipo; por poner al descubierto el "cartón-piedra" del oasis catalán; y por haberse posicionado con valentía ante el terrorismo, en épocas en que casi nadie se atrevía a hacerlo. Época -como él destacó en su alocución cuando recogió el premio Francisco Cerecedo- en el que las víctimas se colaban por el sumidero de un breve en los diarios.

En tiempos en los que periídicos y televisiones se han convertido en amplificadores del poder y en instrumentos del mismo para evitar que seamos pensantes autónomos, hacen falta periodistas honestos que nos abran otras posibilidades de percepción de la realidad. En ese sentido, Arcadi ha aportado mucho más que un simple "granito de arena". Es más; se ha sumado a una revolución incipiente; la de los blogs en la red, y nos ha regalado el suyo propio -según parece, el más visitado de España- que es una corriente de aire fresco en esta atmósfera tan viciada por las consignas. Ahí podemos "escuchar" cada día la voz del autor y de cientos de ciudadanos que participan sin ningún tipo de filtros (aunque sea para discrepar); una auténtica ágora pública donde contrarrestar el espíritu gregario, que fomenta en nosotros el establishment.

El poder siempre intenta conducir la grey según sus intereses. Y una vez establecido el camino, aunque se haya abierto con materiales claramente equivocados, como pueden ser: manipulación, prejuicio, mito, maniqueísmo, fidelidades subvencionadas, es difícil que alguien piense y se conduzca por cuenta propia fuera de él. Sobre la dificultad de salirse del camino, me viene a la cabeza un caso que destacó la prensa hace un año. Nuran, una niña turca de 14 años, tras ser secuestrada y violada varios días por su agresor, pudo escapar y volver a casa para vivir un calvario aún peor. Su familia en pleno, madre incluida, juzgó que su violación manchaba el honor de todos y decidió ejecutarla. Su padre y su hermano fueron los encargados de estrangularla. El temor al rechazo social del entorno venció al amor a ese ser tan próximo, tan desvalido, tan herido y tan ultrajado. Evidentemente es un caso límite, pero no es único. En las lapidaciones, hasta los familiares desgarrados por el dolor, acaban tirando piedras para no desentonar.

En estas latitudes, nos sentimos muy lejos de esa barbarie, y realmente lo estamos, pero ésta no se instala con fuerza en una sociedad de un día para otro, sino que va avanzando lentamente en forma de pequeñas claudicaciones de nuestros derechos y deberes ciudadanos y, cuando se baja la guardia, hasta las democracias formales dejan de ser garantes de nuestros derechos fundamentales. Aquí, hay algunos signos de alarma, ¡digo yo! porque cuando alguien desafía el pensamiento único corre riesgos en mayor o menor medida. En la CAV, le puede costar a uno la vida; en Cataluña, la exclusión social, la intimidación, la amenaza y alguna que otra agresión. Precisamente nuestro premiado se ha visto agredido, amenazado, y señalado como peligro público en la Universidad; ese supuesto templo donde el dogma es combatido por la razón.

Su "Contra Catalunya", aunque le valió el Premio Ciudad de Barcelona, que él despachó con el discurso posiblemente más breve de la historia -gracias, y perdonen las molestias- terminó por marcarle como un sujeto contrario a las esencias patrias de esta Cataluña nuestra. Así lo siguen interpretando los abanderados del radicalismo independentista que deciden quién es apto (ej. Otegui o Pepe Rei) y quién no para hablar en la Universidad, espacio público que ellos consideran como uno de sus cotos privados. El respaldo o la inhibición interesada de la Institución los ha legitimado hasta convertirlos en los reyes del campus, aunque sean minoría. Ese libro que levantó tantas ampollas fue -en 1998- al fin y al cabo una crónica de los últimos 20 años de vida en Cataluña, relatada por el observador perspicaz de lo cotidiano que es él y documentada con datos constatables. Y, claro, resulta ser un duro alegato contra el nacionalismo. Cierto que el título era algo provocador, pero es que buscaba la verdad y en ese título con la ny queda atrapada gran parte de ella, y -como él mismo dice- la verdad siempre es provocadora, aunque cree que, como la gente lee muy poco, lo que más provoca de él es que sea del Real Madrid.

De su brillantez como escritor, hablan los varios premios que ha recibido, entre los que se encuentra, además de los ya mencionado, el Espasa de Ensayo, por su libro Diarios.

De su grado de compromiso, damos fe los aquí reunidos, los lectores de sus libros y de su blog, así como de cuánto aprecian los oyentes su colaboración habitual en distintos programas de radio y foros de debate.

Los que sacan fuerzas para defender los derechos de todos, denunciando los excesos del poder y cargando con las incomodidades de enfrentarse a éste y a la sociedad asténica y comodona que consiente, necesitan, de vez en cuando saber que hay más gente con ellos cada día. Este premio es una forma de darle las gracias por todas las molestias que le causa su tan encomiable labor. Y a partir de ahora, que nadie le llame intolerante.

Enhorabuena y gracias Arcadi.

 

Marita Rodr?guez, 28 de mayo de 2005