Presentación

08 - 11 - 2008 / Javier Toledano, Asociación por la Tolerancia

 

Presentación

Debo confesar que no habíaa visto hasta hoy Todos estamos invitados . Cierto que me pasaron una copia para decir sobre ella algo juicioso y mi intención primera era verla antes de la proyección; pero con la copia que me facilitaron en el macuto empecé a darle vueltas al título; y el título no me gustó. Y cuanto más pensaba en el título más me disgustaba (e incluso llegó a irritarme) porque no es verdad. No todos estamos o están invitados .! Unos están más invitados que otros¡

Tras verla sigo pensando lo mismo. No todos están invitados; los hay (por lo que hacen y dicen; sobre todo cuando hacen o dicen cosas que nos hielan la sangre) que están muy poco invitados.

Es verdad que ETA ha perpetrado matanzas indiscriminadas y cualquiera que pase por el lugar equivocado y a la hora fatídica recibe su invitación siniestra. Pero en la mayoría de los casos la invitación que cursa ETA va personalizada con nombre y apellidos. Comprar un salvoconducto a los terroristas y arrodillarse ante ellos no garantiza al 100% salvar el pellejo; pero ayuda bastante. Claro que solo se salva el pellejo, que no la dignidad, sobre todo cuando se tiene muy poca o ninguna.

Si repetimos continuamente que todos estamos invitados podemos llegar a creerlo de verdad y pensar entonces que con relación a ETA da lo mismo decir o hacer cualquier cosa. Que lo mismo da negociar y tratar a los terroristas como a iguales... como a hombres de paz  (que combatirles en todos los frentes, sin darles tregua). Pues no da lo mismo .  

La verdad es que unos están más invitados que otros (los nacionalistas, por ejemplo) mientras otros limpian la sangre y lloran a sus muertos o consuelan a sus mutilados; están muy ocupados recogiendo las nueces. A veces los nacionalistas y asimilados dicen, pero con la boquita pequeña y yo no me los creo, que las víctimas son de todos, pero, en todo caso, son más de unos que de otros .

Hace años un cargo del PNV, señor Sudupe, condenó el atentado que mató a un empresario guipuzcoano y militante peneuvista amigo suyo diciendo que ese crimen en particular había golpeado de lleno la línea de flotación del nacionalismo ( entendiendo que hay otros muchos atentados, otras muchas muertes que al nacionalismo no le tocan ninguna línea de flotación) vaya, que no le tocan en nada; como en ese juego de los barquitos en una cuadr?cula de papel cuando el disparo da en el agua.

Las invitaciones de ETA ( además) van por barrios . A Cataluña no llega ninguna desde hace tiempo y por una vez no es un problema de Correos. No llega ninguna porque Carod Rovira, como Presidente en Funciones de nuestro gobierno regional, entre apertura de embajadas y con el coche oficial tuneado, viajó a Perpiñán para besarle los pies a los criminales de ETA y pactar una nueva distribución geográfica del dolor y de los bombazos (a cambio de promocionar la causa abertzale en los medios de comunicación locales) ¿recuerdan?... entrevistas a Otegui en TV3 ¿y de respaldar una futura negociación con ETA? episodio horripilante al que asistimos durante la pasada legislatura y que tiene trazas de repetirse en cualquier momento.

Todos estamos invitados . El etarra de la película sufre un accidente y por culpa de la amnesia no recuerda por qué mata a sus víctimas. A muchos críticos les pareció una metáfora ingeniosa, un guiño que insta a una suerte de abstracta e inmotivada violencia terrorista. Claro, como los terroristas no saben por qué matan, son rehenes de una suerte de violencia ciega que no pueden controlar. Incontinencia terrorista sería el diagnóstico: una nueva afección a tratar por la psiquiatría. Pues eso también es falso porque tienen razones ( sus razones ) para matar. Porque pretenden un objetivo " el paraíso nacionalista en la tierra" claro que el paraíso de unos es el infierno de otros; un paraíso, el suyo, regado con la sangre de los no nacionalistas que no tenemos derecho a vivir como dijo un senador del PNV. Quieren matar y han de matar mucho porque la patria etarra, la patria soñada por ETA, pero también la patria de Carod Rovira o del suicida Xirinacs no admite disidentes

Han de matar mucho porque NO quieren ciudadanos libres; sino siervos deshumanizados por el miedo . Claro que saben muy bien por qué matan. Así que a otro perro con ese hueso, con ese chiste malo y sangrante del etarra amnésico y olvidadizo.

Estas son las consideraciones sobre la película que se me ocurrieron entonces, con la copia en el macuto y que mantengo aún después de haberla visto.

La otra tarea que me han asignado es mucho más grata; aunque me impone una mayor responsabilidad. He de presentar a Pilar Elías. Todos ustedes conocen a nuestra invitada: la han visto en los medios, en los diarios. Conocen su historia y saben de su testimonio.

Saben también quién es su vecino. Saben cómo ese individuo manifestó su gratitud al hombre que le salvó la vida cuando era un niño. También saben de la distancia que algunos vecinos de Azcoitia ponen de por medio con Pilar Elías en el día a día uniendo a aquella bala asesina; las balas trazadoras de las miradas hostiles.

Muchos de esos vecinos que rehuyen a Pilar Elías lo hacen porque no soportan su coraje y su dignidad; porque les mortifica que Pilar Elías salga cada día a la calle ¿Pero qué hace aquí?... se preguntan perplejos ¿Por qué no se ha marchado? ... ¿No ve esta mujer que su presencia nos recuerda nuestro silencio cómplice con el asesino de su marido?... ¿silencio cómplice por cobardía o silencio cómplice por afinidad de ideas y procedimiento? ¿No ve esta mujer que su valentía es el contrapunto insoportable que resalta aún más nuestra vileza e indignidad?... Pero qué insolente ¡ni se arrastra ni se humilla ante nosotros!

Saben también quién es su vecino. Saben cómo ese individuo manifestó su gratitud al hombre que le salvó la vida cuando era un niño. También saben de la distancia que algunos vecinos de Azcoitia ponen de por medio con Pilar Elías en el día a día uniendo a aquella bala asesina; las balas trazadoras de las miradas hostiles. 

Muchos de esos vecinos que rehuyen a Pilar Elías lo hacen porque no soportan su coraje y su dignidad; porque les mortifica que Pilar Elías salga cada día a la calle ¿Pero qué hace aquí?... se preguntan perplejos ¿Por qué no se ha marchado? ... ¿No ve esta mujer que su presencia nos recuerda nuestro silencio cómplice con el asesino de su marido?... ¿silencio cómplice por cobardía o silencio cómplice por afinidad de ideas y procedimiento? ¿No ve esta mujer que su valentía es el contrapunto insoportable que resalta aún más nuestra vileza e indignidad?... Pero qué insolente ¡ni se arrastra ni se humilla ante nosotros! 

De Pilar Elías, de su biografía, podríamos hablar hasta mañana( de su compromiso, de su militancia, de muchas más cosas) pero yo me quedo con una. Pilar El?as es la definici?n perfecta, encarnada? de la libertad. S?,   de la libertad, aun no disfrutando de ella plenamente, a?n estando gravemente restringida y amenazada all? donde vive. A la libertad nunca se lo pusieron f?cil. La libertad no se regala, se conquista y cuando se hereda sin esfuerzo no se valora en su justa medida.

En el Diccionario de la Real Academia la voz libertad habr?a de venir acompa?ada de una fotograf?a de Pilar El?as? tal cual? sin necesidad de acepci?n alguna.

Libertad es Pilar Elías  caminando por su barrio con la cabeza alta. Libertad es Pilar Elías  honrando la memoria de su marido, desafiando la mirada envenenada por el odio de quienes jalean a los asesinos. A mí me gustaría ser digno de ser un hombre libre, pero a veces tengo miedo y no digo quién soy o lo qué pienso porque considero que esa confesión podría perjudicarme.

Quisiera un día librarme de esos cálculos, de todas esas ataduras y tener el coraje de ser libre de verdad. Si fuéramos libres como es libre Pilar Elías, los terroristas entenderían que su causa ha sido vencida definitivamente porque no podrían cursar a todos una invitación personalizada, una por una. Porque el día que todos estemos invitados de verdad ya no les quedarán cómplices, ni siquiera cobardes o indiferentes que miran para otro lado y que por eso, nunca reciben invitaciones .

Me gustaría ser digno de ser libre; libre como Pilar Elías. Qué hermosa es la libertad y que cercana parece cuando cobra la forma de una mujer del pueblo de una mujer valiente como Pilar Elías.

Podría añadir más cosas. Pero lo que yo pueda decir ( a ustedes no les interesa) ni siquiera me interesa a mí, de modo que toma la palabra nuestra invitada? La Libertad.

Javier Toledano