Terroristas y colaboradores

22 - 03 - 2016 / Redacción Tolerancia

Terroristas y colaboradores

Hoy, con el alma encogida por los atentados que tratan de socavar los cimientos de la civilización occidental y mientras algunos de nuestros conciudadanos se niegan a condenar a los responsables (¡qué casualidad, siempre los mismos!), es un buen momento para recordar a quienes padecieron en sus carnes la violencia de esta "estrategia política".

DEDICADO A LAS MADRES DE LOS PRESOS DE ETA.

Esta es la respuesta de una madre ciudadana a una madre de un preso etarra que se manifestaba exigiendo los "DERECHOS" de su hijo

DE MADRE A MADRE:

Vi tu enérgica protesta delante de las cámaras de TV, en la reciente manifestación en favor de la reagrupación de presos y su transferencia a cárceles cercanas a sus familiares, y con mejores instalaciones y servicios. Vi cómo te quejabas de la distancia que te separa de tu hijo, y de lo que supone económicamente para ti, ir a visitarlo como consecuencia de esa distancia.

Vi también toda la cobertura mediática que dedicaron a dicha manifestación, así como el soporte que tuviste de otras madres en la misma situación y de otras personas que querían ser solidarias contigo, y que contabas con el apoyo de algunas organizaciones y sindicatos populistas, comisiones pastorales, órganos y entidades en defensa de los derechos humanos, ONGs, etc. etc.

Yo también soy madre y puedo comprender tu protesta e indignación. Enorme es la distancia que me separa de mi hijo.

Trabajando mucho y ganando poco, idénticas son las dificultades y los gastos que tengo para visitarlo. Con mucho sacrificio sólo puedo visitarlo los domingos, porque trabajo incluso los sábados para el sustento y educación del resto de la familia. Felizmente, también cuento con el apoyo de amigos, familia, etc.

Si aún no me reconoces, yo soy la madre de aquel joven que se dirigía al trabajo, con cuyo salario me ayudaba a criar y mandar a la escuela a sus hermanos menores, y que fue asaltado y herido mortalmente a balazos disparados por tu hijo. En la próxima visita, cuando tú estés abrazando y besando a tu hijo en la cárcel, yo estaré visitando al mío y depositándole unas flores en su tumba, en el cementerio.

¡Ah! Se me olvidaba: ganando poco y sosteniendo la economía de mi casa, a través de los impuestos que pago, tu hijo seguirá durmiendo en un colchón y comiendo todos los días. O dicho de otro modo: seguiré sosteniendo a tu hijo malhechor.

Ni a mi casa, ni al cementerio, vino nunca ningún representante de esas entidades (ONGs), que tan solidarias son contigo, para darme apoyo ni dedicarme unas palabras de aliento. ¡Ni siquiera para decirme cuáles son MIS DERECHOS!


¡Si estás de acuerdo con esta carta, hazla circular!

Quizás entre todos, podamos revertir estos valores que existen en nuestro país, donde los delincuentes, ladrones, terroristas y corruptos tienen más derechos que los ciudadanos honrados y trabajadores, que sólo queremos vivir en paz.

¡LOS DERECHOS HUMANOS SON, PARA LOS ?HUMANOS...!


Antonio Mingote

Antonio Mingote

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La dejadez es el estilo

Iñaki Arteta

...¿Qué queremos si, mientras unos morían otros, en su mismo partido se forraban, si mientras unos morían, su mismo partido negociaba con los asesinos, si se premiaba a una comunidad cuyo partido contemporizaba con los asesinos? ¿Qué queremos si a los (no muchos) que se la jugaron plantándose en primera fila contra el terror, se les recuerda como reaccionarios, si a los que dieron la cara en ayuntamientos, universidades, foros cívicos, parece que se les ha premiado únicamente con su supervivencia?...

LIBERTAD DIGITAL - 21/03/2016
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