'Van a matar a mi padre' (Arovite)
“Van a matar a mi padre”. En todos estos años no he podido olvidar aquella frase. Mi compañera de clase la repetía ensimismada una y otra vez, mientras lloraba sin consuelo, acurrucada en un pasillo del instituto. Un día antes había aparecido en una cuneta, entre Zarátamo y Arcocha, el cuerpo desmadejado, sin vida, de José María Ryan, asesinado por ETA militar de un disparo en la cabeza. Aquel secuestro y su trágico final cambiaron muchas cosas. Demostraron que, desgraciadamente, la violencia sí servía para algo. Podía extender el terror y paralizar una obra tan importante y cuestionada como la central nuclear de Lemóniz, o crear un desgarro interior entre quienes estábamos en contra de aquel proyecto y rechazábamos a ETA. La organización terrorista y un sector del movimiento antinuclear, alegre y combativo, entendieron que la vida de un hombre era el precio que había que pagar para convencer a Iberduero de la impopularidad de aquel proyecto. [sigue…]
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