La república de tu casa
La república de tu casa
Cuando se confunde una forma de Estado como terreno de juego para organizar un sistema democrático de gobierno con la ideología particular de una o varias formaciones afines, se está cometiendo un error conceptual, además de deslizarse peligrosamente hacia actitudes políticas sectarias.
Es ya una tradición dese la Guerra Civil en España confundir la República con el Frente Popular, además de suponer que la República per se es de izquierdas. El error se multiplica exponencialmente también al identificar izquierda con democracia y derecha con franquismo. Estas son algunas de las telarañas de identificación de la Segunda República con el Frente Popular, por parte de la izquierda más sectaria y la derecha franquista, que han logrado perpetuarse en España, sin que a los cantamañanas apolillados que la alimentan se les caiga la cara de vergüenza.
Como si los siglos, la experiencia y los cambios no se dieran, nuestros republicanos podemitas de hoy están más cerca de la arbitrariedad de las monarquías históricas que el republicanismo combatió, que de la república que despojó a las monarquías absolutas y sus sucedáneos posteriores de cualquier poder para intimidar la libertad de las democracias liberales que convirtieron a los súbditos del rey en ciudadanos libres.
Puede parecer exagerado, pero remitámonos a los hechos Hoy Pablo Iglesias y su corte palaciega, no respeta la separación de poderes. Felipe VI los garantiza y hace apología de su inviolabilidad Recordemos que en las monarquías no parlamentarias del pasado era al revés. Precisamente porque el rey representaba la arbitrariedad de la ley, surgió el republicanismo. Sigo. Pablo Iglesias exige la excarcelación de políticos que actuaron fuera y en contra de la Constitución, tratando de utilizar el poder institucional arbitrariamente a su favor. El Jefe del Estado salió el 3 de octubre de 2017 a defenderla. El podemita quiere destruir la Transición del 78 la mejor trama de leyes democráticas que nos hemos dado los españoles para que ningún ideólogo sectario pueda imponer su voluntad a capricho, como en el pasado hacia la monarquía en nombre de Dios.
Sus compañeros de viaje nacionalistas no son mejores. Montan arbitrariamente un referéndum por encima de la voluntad general, denigran, insultan y desautorizan a los tribunales de Justicia, apalean a guardias civiles y a sus compañeras con la impunidad que le otorga el despotismo de la manada y el desprecio a la ley, excluyen de derechos lingüísticos a más de la mitad de la población bajo su cargo, utilizan los medios de comunicación para socavar la Constitución y jalear la secesión, distinguen entre buenos catalanes y ciudadanos de segunda en nombre del supremacismo identltario. El Jefe del Estado, la república coronada en la Monarquía parlamentaria de nuestro Estado Social y Democrático de Derecho, está obligado por la ley que nos hemos dado todos a ser el primer español en cumplirla y en defenderla. Como así lo ha hecho. Al contrario que Pablo Iglesias y su séquito de vírgenes nacionalistas que persiguen la república independiente de su casa, para que nadie más que ellos lo sea.
Soy republicano, es imposible racionalmente ser otra cosa si creemos en la democracia. La Monarquía como concepto, hoy es anacrónica. Lo lógico sería elegir al Jefe del Estado democráticamente. Dicho lo evidente, lo bueno no siempre es lo mejor. En la actual deriva de España, no veo ni por asomo un presidente de la república que tenga la capacidad y seguramente la oportunidad de representar a todos los españoles, y mucho menos garantizar una neutralidad política escrupulosa. Mientras no se demuestre lo contrario, la Monarquía parlamentaria es la mejor garantía de la igualdad de derechos que nuestras leyes le obligan a cumplir y hacer cumplir. Y por su especial debilidad como Institución, el Rey sabe que su supervivencia como tal sólo la podrá garantizar si es el más pulcro de los españoles. Las barbas de su padre son la mejor lección
En resumidas cuentas, hoy están más y mejor garantizadas las libertades republicanas por esta Monarquía parlamentaria que por los republicanos populistas y nacionalistas que pretenden derrocarla. A salvo los republicanos por convicción democrática.
Y una cosa más. España es algo más que un acuerdo entre españoles. Hay una historia compartida, una cultura común y mucha diversidad Podría desaparecer mañana. pero nunca desaparecería de la historia. Creo que la Monarquía republicana coronada es la mejor garantía para que España no haya sido una pasión inútil. De momento. Aquí, desde el ultimo español al Rey ha de ganarse las habichuelas todos los días.








