Prensa
La izquierda sentimental
Muchas reivindicaciones de la izquierda forman hoy parte del patrimonio común. Otra cosa es que se dé por enterada de sus conquistas, incluso cuando los demás, a regañadientes, acaban por asumirlas
Una Generalitat desorientada abraza el debate de la violencia como coartada política
El nacionalismo gobernante sigue estrategias distintas que solo se unen contra los ciudadanos y los partidos constitucionalistas
Cuando llegue septiembre
En el ámbito separatista circula una consigna de manera insistente: el próximo otoño será caliente. No se trata de mera palabrería. Existe una conspiración organizada a voces, con nombres y apellidos.
Pues el cura no fue quien colgó esto en la iglesia
Duró algo más de 24 horas, pero no más: en cuanto le llamaron del obispado de Barcelona para informarle de lo que le habían colgado de la iglesia de Orrius, mossèn Jaume Castellví Masjuan se apresuró en descolgar el muñeco, la pancarta y la cubana.
Paluzié se'n va a la vaga
La proposta de l'ANC de fer l'1 d'octubre una «aturada de país» té la seva lògica. Tenint en compte que el Parlament s'ha agafat vacances tot l'estiu i que el govern no governa, res més normal que seguir el seu exemple.
El 155 es imprescindible e inevitable
Si el separatismo da otro golpe de Estado y proclama la falsa república catalana coincidiendo con la sentencia del juicio por el 1-O, la aplicación del artículo 155 de la Constitución española ha de ser inmediata.
Cuando la violencia es provocada por la ley
El fugado Carles Puigdemont: “La mayoría de conflictos violentos tienen como causa responsable no admitir el derecho a la autodeterminación”, añadiendo que tengan cuidado aquellos que flirtean con la violencia.
La cosa está mejor que nunca
Cuando alguien escribe en un muro una ofensa, tipo Puta Espanya, la réplica correcta no es escribir debajo que España es un gran país. La réplica es pasar un trapo. La higiene mínima que el nacionalismo merece desde hace décadas.
Los Mossos rehúsan unirse al Centro Antiterrorista español
Interior les insiste repetidamente, pero rehúsan adaptar su sistema para no compartir datos
La violencia que se experimenta en Barcelona
La farsa de la revolución de las sonrisas ha terminado. Años de violencia verbal, política y social han acabado por mostrar al separatismo como lo que realmente es: matonismo fascista






