Prensa
Catalanes buenos, malos y malísimos
Una de las muchas taras que el nacionalismo catalán ha heredado del español es la figura del enemigo de la patria. Si Franco hablaba de “los enemigos de España”, nuestros próceres se inventaron “els enemics de Catalunya”; en ambos casos, como todos sabemos, esos colectivos no tenían nada contra España o Cataluña, pero sí mucho contra el régimen de turno
Nerviosos y desanimados
Quienes no llevan una venda en los ojos, saben que eso de la independencia sólo puede funcionar con un acto de fuerza, una insurrección en toda regla, algo que nadie quiere en Cataluña
Apátridas de Cataluña
«La pobreza les obligó a dejar de ser andaluces. Ahora, el independentismo quiere obligarlos a dejar de ser españoles»
SCC consigue resolución favorable de Juntas Electorales para la retirada de 104 "esteladas" de espacios y edificios públicos
Las Juntas Electorales de Zona de Cataluña (JEZ) han ordenado retirar 104 banderas esteladas de los edificios y espacios de titularidad municipal después de que Societat Civil Catalana pusiera en conocimiento de la administración electoral un listado con 446 ubicaciones ilegales correspondientes a 340 municipios
El tronco común
Es un espejismo suponer que el mundo se divide en dos bloques antagónicos. Pero nos unen el racionalismo ilustrado y el liberalismo político. Pueden pactar todas aquellas fuerzas políticas cuyas ideas se sitúen dentro de este acuerdo básico
Lo que la estelada esconde
Aunque el independentismo pasa por ser ideológicamente plural, y si alguna cosa tiene son articulistas, medios de comunicación e intelectuales, ha sido imposible encontrar por ahora ni una sola voz crítica ante los déficits de calidad democrática que esconde la presencia Cataluña desde que estalló la fiebre secesionista en 2012
El independentismo ante el espejo
El Gobierno sigue decidido a ignorar políticamente lo que suponen esos presupuestos de desafío al Estado y a la legalidad, quizá con la esperanza de que no lleguen a aprobarse porque los diputados de la CUP lo juntan todo en el mismo saco y se niegan a aprobar una cuentas que intentan contentarles a ellos con partidas sociales y con los 100 millones para la independencia. Pero resulta que no cuela…
El jardín de las naciones españolas
Para intentar encontrar una solución al problema territorial de España convendría tratar de dilucidar antes una cuestión que no tiene fácil respuesta: cuántas y, si las hay, cuáles son las naciones que alberga en su interior el Estado
La política suspendida y su desenlace
Se cumplen tres meses de gobierno Puigdemont. Y se impone una constatación: la política catalana ha perdido el rumbo. Más allá de la gesticulación, el nacionalismo sólo ha conseguido consolidar la suspensión de la política en que vive instalada Cataluña desde hace cuatro años
Hora de despertar
He pensado desde hace muchos años, y lo he escrito de vez en cuando, que España vivía en un estado de irrealidad parcial, incluso de delirio, sobre todo en la esfera pública, pero no solo en ella. Un delirio inducido por la clase política, alimentado por los medios, consentido por la ciudadanía, que aceptaba sin mucha dificultad la irrelevancia a cambio del halago (publicado en mayo de 2011)






