Terrorismo
La memoria de las víctimas, una vez más
Resulta vergonzosa la utilización de la memoria de las víctimas del terrorismo. Dice Cuca Gamarra en Bilbao
¡Elige bando!
Me lo pasa mi amiga Lucía. Son cartelones y han aparecido pegados en el recinto festivo de Portugalete. No queda claro a quien pertenecen pero sí a quienes se señala en ellas
GFS: «Txiki y Otaegi»
En 1975 la dictadura ejecutó a los dos miembros de ETA político-militar. Son victimarios del terrorismo-víctimas del franquismo. ¿Qué hacemos con su memoria?
ETXERA ¿Respeto a los derechos o reivindicaciones políticas?
Para evitar despistarnos con debates de tiempos pasados, diremos que, al menos en la última década, la situación de los presos de ETA se ajusta y respeta el marco legal vigente
Memoria histórica del terrorismo etarra
No atañe exclusivamente a quienes perpetraron los crímenes, sino también a quienes fomentaron, y fomentan, un contexto político y social que favorece la violencia y la legitima
Otegi, zipaio
Por mucho menos que eso en los tiempos duros sus amigos le hubieran metido dos tiros en la cabeza por traidor
En las fiestas de Villabona se exhibieron pancartas con los nombres de los etarras Óscar Celarain y Juan Carlos Besance, reclamando su excarcelación
Blanquear a asesinos condenados en actos festivos es una humillación para las víctimas y una grave irresponsabilidad institucional
Dicen SARE y Etxerat que los pasos dados hasta ahora a favor de los presos de ETA «han dado sus frutos»
Pero los terceros grados fraudulentos —que, en la práctica, suponen una excarcelación— no les parecen suficientes. Quieren MÁS impunidad
Covite acusa a San José de mentir: 'La ley le exige arrepentirse para el tercer grado'
Imponer un falso arrepentimiento de etarras presos que siguen totalmente vinculados a la izquierda abertzale, que les prohíbe arrepentirse y los trata como presos políticos, es un ataque frontal a nuestro derecho a la justicia
Todo lo que dice la consejera de Justicia del Gobierno vasco en esta entrevista es MENTIRA
Por supuesto que la ley exige "signos inequívocos de arrepentimiento" para acceder al tercer grado. Lo cual no se cumple con los presos de ETA






