A vueltas con el 'hecho diferencial'

07 - 10 - 2020 / MARIA ORTIGOSA EN EL FACEBOOK DE PEPA LABRADOR

Aproximadamente, el 22% de la población de Vascongadas es vascófona (si bien el 21´5% de este colectivo es bilingüe) el 13% habla vascuence con mucha dificultad y un 55% desconoce completamente la lengua. Dicho de otro modo: el 78% de la población no es capaz de seguir el argumento de un episodio de “Tom y Jerry” o de explicar cómo se hace una tortilla de patata en vascuence.

Si la sociedad vasca fuera una sociedad “normal”, unos y otros hablarían en la lengua que consideraran oportuno en cada momento. Por desgracia, de normales tenemos muy poco y hemos sustituido la normalidad por el esperpento. Hay una serie de palabras, la mayoría saludos y otras aprendidas por los padres de niños ikastólicos, que todo el mundo emplea para dar la sensación de ser vascoparlantes y sobre todo, de “ser vascos”, como si el castellano (lengua materna de todos estos borregos y de Sabino Arana) fuera un elemento ajeno a la cultura de estas tierras. Cuando ves a ese padre, gritando a su churumbel “Jon Mikel, ez ikutu ese trozo de botella porque te vas a cortar y además de la herida que te vas a hacer, te pondrán la antitetánica”; cuando escuchas a esa hija de cordobeses entrar en un comercio de Bilbao saludando con un “egunon” y recibiendo las vueltas con un “eskerrik asko”, cuando jamás en Bilbao se ha hablado vascuence; o cuando un churumbel te cuenta que el fin de semana su aitite (su abuelo, el de Úbeda) le llevó al parque…Inconmensurable.

Pero en su afán de, no solo dar la sensación de que el vascuence es la lengua mayoritaria, sino de modificar esta para diferenciarla todo lo posible del castellano, a veces la inspiración no les llega y tienen que recurrir a las barbaridades paridas por “El Maestro” que los nacionalistas con un poco de sentido común habían arrinconado hace décadas. Además de las ya clásicas sustituciones de la C por la K o del dígrafo CH por TZ, han recuperado el “tar” de Sabino. Sabino, cuya lengua materna era el castellano, firmaba como “Arana eta Goiri´tar Sabin”. ”Tar” (o “ar”) es un sufijo eusquérico que se añade a los topónimos para crear gentilicios (por ejemplo, de Donostia, donostiarra) y también se ha empleado para nominar a las personas vinculadas a un caserío determinado. A Sabino le pareció un elemento diferenciador y vasquísimo, por lo que decidió ampliar su uso a todos los mortales (mortales vascos y vascas, claro). Descartado su uso general, por ahora, por el follón que supondría el cambio de nombre a efectos administrativos y legales, han cambiado el nombre de las calles. En Bermeo, la calle Juan de Nardiz se llama ahora Nardiz Tar Jon y la calle Capitán Zubiaur, Zubiaur Tar Kepa (lo del “capitán” no les gustaba nada). Pero lo que debería ser motivo de hilaridad se convierte en causa de subida de sistólica porque a estas alturas, servidora de Ustedes sabe perfectamente que esto ya no lo quitan ni con Mister Proper (que ahora se llama Don Limpio), por el mismo motivo que, no solo los nacionalistas vascos, sino todos los españoles, han aceptado Bizkaia, Gipuzkoa y Araba, palabras inventadas por Arana, como topónimos oficiales de las provincias vascongadas, sin olvidar la aberrante “Euzkadi”.

Así que si venís a Vascongadas, aunque el 99´7% de la población entiende perfectamente el castellano, os encontraréis con cretinos y cretinas, tontos del culo y de la cula, maketos y maketas (los vascoparlantes hablan indistintamente en castellano y en vascuence), además de topónimos con muchas kas y calles que seréis incapaces de encontrar en el callejero, que responderán a vuestros comentarios repitiendo “bai” (“si”) hasta la extenuación. Verbigratia; te encuentras con Garbiñe Kintana, antigua compañera de colegio otrora Purificación Quintana, y mientras le estás contando “y después estuve viviendo en Valladolid con una contorsionista tailandesa”, Purificación (perdón, Garbiñe) dice “bai, bai, bai, bai, bai, bai”. ¿Acaso Puri Garbi es oligofrénica? Hummm…hace treinta años lo parecía. Pero no es esa la cuestión; lo que intenta Garbi Puri es dar la sensación de que está traduciendo en su reducido y alisado cerebro al euskera, la historia de la contorsionista, y que es tal el dominio y la asimilación de la lengua vasca en sus entrañas, que asiente a tu discurso con palabras en euskera. No caigáis en esa trampa saducea, amiguitos. Puri Garbi y todos los cretinos que siguen la moda del “bai, bai, bai, bai, bai”, es lo único que saben decir en vascuence. Lo que no sé es que pensarán sus padres extremeños de lo tonta que es Garbi Puri.

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