Animalario del circo esperpéntico del procés
Animalario del circo esperpéntico del ‘procés’
Con el título de “Barretinas y Estrellas” el periodista hace un retrato despiadado de los principales protagonistas del independentismo catalán. Aquí nos adelanta los diez rostros principales. (El libro ya está a la venta. Editorial Península)
EL VIVALES
Sólo hay una manera de vivir mejor que largándote al extranjero sin trabajar. a cuerpo de rey y a cuenta de los dineros que unos cuantos crédulos te vayan mandando: lograr que la familia se quede en casa. El sueño de tantos vividores desde que el mundo es mundo, lo ha cumplido Caries Puigdemont. un oscuro estudiante de Filología reconvertido después en redactor de un diario de provincias.
Para que digan del sueño americano: en Cataluña sí que cualquiera puede triunfar. Bien es cierto que a costa de hundir económica y socialmente una de las regiones más ricas del mundo. Pero ¿desde cuándo a un vivales le importan los efectos colaterales?
PRESIDENTORRA
Ya que el Vivales no disponía de caballo al que nombrar cónsul, como Calígula. se tuvo que conformar con lo más parecido que tuvo a mano y nombró president a Torra, bautizado Presidentorra por TV3. Amante del refranero, se ha apuntado al «Dime tonto y dame 122.400 euros anuales en lugar de pan», bien es cierto que gracias a dos hechos sin parangón: uno. que se subió el sueldo en plena pandemia gracias a la mayoría parlamentaria. y dos. que en Cataluña un presidente condenado en fume e inhabilitado no puede acceder a cargo público pero sí que puede cobrar.
Como diría Groucho. no se dejen engañar por su aspecto de estúpido: realmente es estúpido. Pero un estúpido ricacho.
PERE ARAGONÉS
Si parece un niño, habla como un niño y anda como un niño, es un niño, no se dejen engañar por el proyecto de barba que luce; probablemente sea un postizo.
Pere Aragonés se niega a que le llamen president quizá porque considera que todavía no tiene edad para ella Se contenta con ser el president en lugar del president. como el buen Iznogud. que aspiraba a ser califa en lugar del califa. Sufre en las recepciones oficiales cuando todos brindan con cava catalán y él alza la copa de Fanta Naranja porque los camareros se niegan a servirte alcohol.
PILAR RAHOLA
Inimitable. En el sentido de que se ha convertido en tal caricatura de sí misma que cualquier imitador estaría destinado al fracaso: jamás provocaría tantas carcajadas ni tanto repelús como la original.
Tras fracasar repetidamente en la política, Rahola se propuso hacer lo mismo en la literatura, y con ojear cualquiera de sus (dicen que) novelas, debe reconocerse que ha superado cualquier expectativa. Convertida en la telepredicadora del lacismo, su último hito ha sido mular en youtuber para servir, por lo menos, para amenazar a los niños que no quieren comer verdura. «Niño, que vendrá la Rahola» es mano de santo con los peques.
RAMÓN COTARELO
Catalán por libre elección, según asegura. En unos tiempos en los que uno puede elegir libremente incluso el sexo, cómo no va elegir dónde ha nacido. Yo preferiría que se hubiera transformado en mujer que en catalán, y no lo digo con intenciones libidinosas, sino porque le sería más fácil: el pobre intenta hablar y escribir en catalán para hacerse querer, pero sólo logra hacer reír. Creo que a sabiendas y para hacerse el simpático, porque nadie puede hacer tan mal uso de la gramática si no es a propósito.
Después de transformarse en catalán y antes de hacerlo en mujer, intentó transformarse en adolescente, para lo cual a su provecta edad viste y se peina como si tuviera 15 años. Lo peor es que piensa también como un quinceañero.
ORIOL JUNQUERAS
El mártir lacista de más peso, y además sigue aumentándolo a ojos vista. Cada vez que logra un permiso penitenciario, lleva a cabo una tournée por los medios afines al régimen para repetir hasta el hartazgo que es muy buena persona, cosa que le convierte en sospechoso de ser mala persona. En los últimos tiempos ha renegado de la vía unilateral para la independencia, cosa que deja en muy mal lugar a quienes dudaban de la función pedagógica de la cárcel. También a quienes sostienen que en la cárcel se pasa hambre.
ALBA VERGÉS
Años, qué digo años, décadas de feminismo intentando desterrar el arquetipo de las rubias estúpidas. para que venga una consellera y de un plumazo se cargue tan arduo trabajo. Su labor al frente de la Conselleria de Salut ha convertido al cristianismo a millones de catalanes, que no ven otra que encomendar su vida al buen Dios. Con decir que en una intervención televisada para tranquilizar a la población al inicio de la pandemia se puso a llorar a moco tendido, se entiende que el 90% prefiera una vaca frisona al frente de la sanidad, ya que tomará decisiones de igual calado y por lo menos no llora.
GABRIEL RUFIÁN
En todas las películas que tratan de la esclavitud en USA, hay un negro al que los señores tienen especial estima, y le dejan incluso comer en la casa. En la cocina, pero en la casa. Siempre será considerado un inferior, jamás tendrá los mismos privilegios que un blanco, pero le permitirán que lo crea así. Rufián es el buen esclavo, para los lacistas siempre será un charnego. Es útil a veces, pero no se le permite ni el menor desliz que sí se permitiría a un catalán «de verdad».
Si por algunos independentistas fuera, ya habría sido atado a un árbol y azotado. Que sepa cuál es su sitio. Que lleve cuidado.
LAURA BORRAS
Después de unos cuantos presidentes imputados en el ejercicio de su cargo, JuntsxLoquesea ha decidido ahorrar tiempo a los jueces y proponer una candidata que ya viene imputada de serie, como cuando te compras un utilitario y te lo entregan con faros antiniebla.
Si de lo que se trata es de ejercer eso tan catalán del victimismo mucho mejor traer de casa las acusaciones; así uno ya participa en las elecciones con la satisfacción del deber cumplido.
Pase lo que pase en los comicios, la Borras acabará inhabilitada por ejercer eso tan español del amiguismo y todos juntos gritaremos que España nos persigue. Hay tradiciones que no deben romperse.
LLUÍS LLACH
Justificó hace más de tres años su apoyo a la derecha independentista con el argumento de que en ocasiones deben «aparcarse los principios». Al músico le ha sucedido como a tantos borrachuzos con el coche, y años después ya no recuerda dónde los dejó aparcados. No tener principios —o no recordar dónde los guardó, que viene a ser lo mismo— le permite vivir con holgura del procés. hasta el punto de que si escribe cualquier novelita, en TV3 tratan el asunto como si hubiera resucitado Dostoievski y se hubiera calzado un ridículo gorrito de lana. En ese caso, sin embargo, el crimen de su paso por la política y la literatura es un castigo para los catalanes.








