Arlem Lemosín...

14 - 12 - 2021 / MANU MIN - FACEBOOK

Arlem Lemosín...

 Sobre este asunto de las lenguas regionales yo tengo bastante que decir y lo voy a hacer:

Obligar a estudiar en una lengua regional, es tanto como obligar a la gente a hacerlo en esperanto. Las lenguas regionales no existen, porque no se puede circunscribir la naturaleza lingüística a las fronteras administrativas. El catalán por poner un ejemplo no existe hasta Prat de la Riba y lo sé porque mi bisabuelo era maestro en un pueblo de Gerona, y la lengua que se hablaba no tenía ni nombre, se trataba de una variedad del tronco lemosín, y era así como se denominaba la lengua de Cataluña, el lemosín. El catalán es un compostaje de lenguas FAMILIARES, es decir de pequeñas lenguas de circunscripción netamente local. En Cataluña desde que Don Quijote la visitase sólo se hablaba una lengua culta, el español, y en Barcelona, ya desde 1600 era el español la lengua de la calle, que si no era mayoritaria entonces, lo fue después de 1652, pues la experiencia de quedar bajo un gobierno francés despertó un verdadero odio en Cataluña a todo lo gabacho. Por tanto, la lengua catalana es un compostaje de naturaleza política. El caso del vasco es aún peor porque se trata de pequeñas lenguas familiares habladas por zonas no delimitadas, pues los hablantes dependen de un tronco familiar y en muchos casos no se entienden entre ellos, pues la distancia entre unas variedades y otras es enorme y para comunicarse solo lo podían hacer en español. Hay contabilizadas, a grandes rasgos diecinueve lenguas vascas, de lo que se desprende que el vasco batua es algo parecido al esperanto, cuando no al esperpento, porque lo que nunca falló a un vascoparlante fue el español, lengua común de los vascos a lo largo de la historia de España. De hecho, las composiciones vascas que nos encontramos por escrito, en villancicos, versos y demás utilizan tanto el vasco como el castellano. Del gallego es mejor no hablar demasiado pues sus diferencias con el castellano son tan cortas que su uso es un constante trasiego entre un habla y otra. Hay 32 variedades dialectales del gallego, y el gallego "batua" el gallego político y normalizado sólo conduce al ostracismo y al aislamiento cultural. Y yo me pregunto ¿para qué necesitan los políticos españoles aislamiento regional? Pues está muy claro, para mantener su caciquismo, tal como si estuviésemos en la Edad Media. Los politicastros españoles necesitan vasallos cautivos por la lengua.

Los alemanes tienen muchas lenguas familiares pero todos hablan alemán, porque son inteligentes. Un alemán nace en un lugar de Alemania, estudia en otro, se casa al otro lado del país, y pasa su vejez en otra parte, incluida la vieja España. Porque los alemanes tienen un país a su servicio y a su disposición y ningún rincón de Alemania ha decidido llevar a sus ciudadanos al aislamiento. Cuando en Múnich se precisan talentos matemáticos, confluyen verdaderos especialistas de todo el planeta con conocimiento matemático. Cuando en Mallorca se precisan músicos para su orquesta, de habla catalana los que no hablaban catalán, es decir el noventa por ciento de sus músicos, decidieron marcharse con la música a otra parte, porque el español es lengua internacional, el catalán no, el catalán es una lengua impuesta, no basada en la libre expresión, ni en la libertad de pensamiento sino en la tiranía de la lengua. Las lenguas regionales, y concluyo con esto, son lenguas manipuladas, impuestas, cuya existencia no se basa en la protección de las lenguas familiares (que jamás respetaron, porque en Cataluña las han aniquilado todas) sino en el aislamiento, en la autarquía y en el empobrecimiento cultural, que son todas pretensiones del fanatismo nacionalista, es decir del fanatismo supremacista, racista y hasta nazi, de la política autonomista. No hay ni una sola cosa buena o beneficiosa en esta regresión a lo medieval y autárquico. Luego nos quejamos del paro, cuando creamos barreras lingüísticas suicidas en nuestra propia patria."