Así fue la 'Diada' organizada por la 'Asamblea Funeral Catalana'
Cataluña arría banderas
«La ‘mani’ de la Diada solo ha sido un ensayo, no demasiado brillante, pero tampoco tan malo como algunos auguraban»
ROSA CULLELL - THE OBJECTIVE
2022-09-15
Diada 2022: golpe sobre la mesa
Los republicanos han hecho la prueba de la calle y han perdido por goleada, con el presidente de la Generalitat desmentido por la misma ciudadanía que lo llevó al cargo
PILAR RAHOLA - EL PERIÓDICO
2022-09-15
Asamblea Funeral Catalana: las exequias del 'procés'
Quienes hayan visto “Vivan los novios”, película dirigida por Berlanga en 1970. recordarán los últimos fotogramas: una boda de carpetovetónicos cónyuges en Sitges acaba en un funeral. La cámara se eleva hasta captar un malévolo plano del séquito enlutado: en su tránsito por la playa, los deudos adquieren la forma de una araña negra.
Si el 11 de septiembre el nacionalismo conmemora la derrota de la Cataluña austracista en la guerra (¡europea!) de Sucesión, la Diada de 2022 compone la goyesca pintura negra de una efeméride acaparada por el independentismo que ya no motiva al conjunto de los catalanes.
Menudo bochorno. «Te digo con disimulo / que tengo la camisa negra / y debajo tengo el difunto», cantaba Juanes. Sin disimulo, la revuelta de las sonrisas culmina en rigor mortis. La ANC opta por la camiseta negra que. según la iconografía de los iniciados, es el color del 'No Surrender' y de Santa Eulalia. Heraldos negros de los defensores más arrojados de 1714. Pero en lugar de motivar a sus cada vez más menguadas huestes para prolongar la porfía por la «Cataluña-independiente-en-for-ma-de-república» (se aconseja recitarlo de carrerilla), el negro parece referir al sepelio de una unidad de acción que solo pervive en la retórica hueca del radicalismo separatista.
Convertida en Asamblea Funeral Catalana, la organización integrista que preside la exconvergente Dolors Feliu con desprecio a los partidos se parece mucho a la Confederación Nacional de Excombatientes del bronco Girón de Velasco: el búnker que tachó de perjuro a Suárez y quería enviar a Tarancón al paredón: también a la gente “very special” de Trump que pisoteó el Capitolio: o al recalcitrante peronismo que jalea a la viuda negra Fernández de Kirchner Por si fuera poco -¡a quien se le ocurre!- embuten en una camiseta negra sus viejunas y flácidas carnes (hay poca juventud). Justo en el centenario de la Marcha sobre Roma: aunque su marcha -la estelada ya no mola como antes- solo transite -el poder de convocatoria no da para más- del Paralelo a la estación de Francia.
La trumpista Laura Borrás pedía por la mañana movilización en la calle hasta el 1 de octubre, quinto aniversario del referéndum 'fake'. Lo hacía ante periodistas y políticos. Nadie podía aplaudirle. más allá de sus conmilitones. Frente al falsario monumento que exalta lo que Rafael Casanova no quiso ser, solo comparecían profesionales de la política y la información: los primeros. obligados por el sueldo público que han de justificar para seguir viviendo del cuento: los segundos, obligados a contar lo que perpetran los primeros.
La ciudadanía de verdad, bajo mínimos. Fatigada por la facundia patriotera, a la mayoría no le apetece siquiera evacuar insultos que dejan para uso exclusivo de las facciones secesionistas: se vio en la vigilia del Fossar de les Moreres y su procesión fascista de antorchas: la guerra intestina de los estrellados.
Ciudadanía más interesada en las exequias de Isabel II que en el cansino funeral de la república catalana. ¿Waterloo? Un puente de Londres: nadie recuerda al Fugado del palacete. Fundido en negro de esa apología de la ridiculez que se dio en llamar ‘procés' y que el recién fallecido Javier Marías calificó de «cortina de humo» y «engañabobos». Ciento cincuenta autocares de comarcas (algo hay que hacer el domingo).
La pompa fúnebre que encabeza el payaso Pesarrodona deambula por la Barcelona donde el autor de ‘Negra espalda de tiempo' vivió de 1974 a 1977 convertida por Colau en “mamarrachada con colorinches”. Que los barceloneses no protestaran le parecía a Marías «una señal más de la inexplicable obediencia bovina -o hechizo- que ha llevado a demasiados catalanes a comprar incontables camisetas con lemas y formar corros, triángulos o cadenas humanas según se lo mandaron los señoritos cada año». En eso siguen: edad provecta, billetera abultada.
El arácnido acabó enredado en su propia tela de mentiras e intereses extractivos Maraña de hilos pegajosos. Bochorno ambiental climático y político Esta Diada (de parte) ya no merece ser día festivo.
SERGI DORIA - ABC (SUSCRIPTORES)
Ridículo de ‘La Vanguardia’ con la asistencia a la manifestación separatista de la Diada
El diario del Grupo Godó da una horquilla de entre 150.000 y 700.000 personas
DAVID GERBOLÉS PÉREZ - EL CATALÁN.ES
2022-09-12
PSC, Cs y PP celebran la Diada en Cambrils excluyendo la bandera de España
Los tres partidos forman parte del equipo de gobierno de la ciudad tarraconense
EL CATALÁN.ES
Otro fracaso del independentismo
«Nunca me gustaron las sardanas, los «Castells» o la Diada, que es una celebración que no tiene ningún sentido histórico»
FRANCISCO MARHUENDA - LA RAZÓN
El independentismo se estrella en la Diada con su peor asistencia sin contar la pandemia
La marcha convocada por la ANC, marcada por la ausencia de ERC, ha congregado a 150.000 personas, la cifra más baja de la última década, con la excepción de los dos años de pandemia
FERNANDO ASUNCIÓN - VOZPÓPULI
2022-09-11








