Carta abierta al español ensimismado
España se echó a la calle por un perro.
Sí, por un perro. Conviene repetirlo despacio, porque ahí está todo. Un país entero movilizado, indignado, moralmente en llamas por el sacrificio de un animal en un contexto sanitario excepcional. Concentraciones, gritos, portadas, lágrimas, superioridad moral desatada. España en pie.
Ese mismo país hoy tiene 46 muertos en un accidente ferroviario, a decenas de familias destrozadas, a niños huérfanos y a padres que han perdido a sus hijos. Ese país, nuestro país, se entera de que ADIF —la empresa pública que gestiona el transporte ferroviario— retiró un carril entero sin avisar a la juez que investiga el caso porque no aparecía en las facturas. Y no pasa nada
GUADALUPE SÁNCHEZ - THE OBJECTIVE
leer más...








