Caso Negreira, el Barça y el nacionalismo

17 - 03 - 2023 / CRÓNICA GLOBAL - EL MUNDO

El espejo roto del narcisismo

Son ya muchos los golpes que agrietan el espejo narcisista de una sociedad que se jactaba de estar tocada por la gracia divina con un inefable “hecho diferencial”. Ningún hecho diferencial. La misma corrupción e incompetencia, o peor, que en todas partes

IGNACIO VIDAL-FOLCH - CRÓNICA GLOBAL

2023-03-17

La pizarra del Fútbol Club Catalunya

LO MÁS zafio de esta trampa es que lleva casi veinte años vestida con los trapos del victimismo. Lo que convierte la corrupción del Barça en identitaria es que quieren darle un carácter defensivo. No puede despacharse como anecdótica la putrefacción de los dos símbolos del catalanismo moderno. Escuchen con un poco de atención a los beneficiarios y verán cuánto hay de parecido entre el botín de Enríquez Negreira y la herencia del abuelo Florenci. Ambos se pretenden justificar como unos fondos reservados para defenderse contra el enemigo. El manual del catalanismo es breve: induce un estado de paranoia que lo facultaría para cometer todo tipo de tropelías.

Como le ha ocurrido a aquel Política, manual de instrucciones que León de Aranoa le hizo a Podemos, troppo vero, el tiempo ha convertido un documental pretendidamente propagandístico, como es FC Barcelona Confidencial -de TV3, nada menos- en un psicoanálisis feroz del laportismo y aun del catalanismo. En la peli, se muestran algunos momentos estelares de unas juntas directivas donde todos iban reafirmando su men-talidad de asedio. Cualquiera que se creyera las proclamas del Sandro Rosell desmelenado de aquellas asambleas de majaras tenía la obligación moral de trampear.

No hay nacionalismo sin tradición y los sobornos al trencilla se incrustan con naturalidad en el acervo popular del catalanismo. El dinero de Florenci fue para Pujol una fortuna en la que refugiarse de una posible persecución política, el botín de Enríquez Negreira fue para cinco presidentes del Barça una forma de autodefensa contra la corrupción arbitral.

No es la trampa lo más obsceno, ni siquiera que pretendan una y otra vez hacerla pasar como una exigencia patriótica. Es peor que, por más que menguante, haya un pueblo dispuesto a creerse la farsa y, aún peor, que hubiera no pocos intelectuales del resto de España que quedaran deslumhrados por un prestigio construido con estos materiales. Alguno queda. Como este Ramón Tamames que quizás sea el caso de más tardío embeleso con Artur Mas.

Defiende Tamames que Rajoy debió plegarse al chantaje de un pacto fiscal con el que Mas desató la fase decisiva del procés, en lo que fue la culminación de la estrategia de paranoia y corrupción que el catalanismo había ido perfeccionando. Sí que está bien enfocado el turulato candidato.

RAFA LATORRE - EL MUNDO (PREMIUM)

2023-03-15