Dos Españas en rumbo de colisión
Somos frágiles porque la historia española ha conocido reyes felones, cruentas guerras civiles, espadones de Loja y políticos sin escrúpulos, pero apenas ha vivido cuarenta y tantos años en un peregrinar de siglos bajo un régimen de democracia parlamentaria. Somos frágiles porque no otra cosa podía esperarse de un país que pasó directamente de la dictadura a la democracia sin ruptura de ningún tipo. Somos frágiles porque la nuestra ha sido y es una democracia sin demócratas, constatación que explica el grave deterioro de la convivencia ocurrido a partir de 2004 y particularmente de 2018 a esta parte.
¡La democracia no cayó del cielo!, dice Juan Carlos a un Jaigu que arriesga al afirmar que el dictador conocía las convicciones liberales del entonces príncipe cuando aceptó nombrarlo como su sucesor. Durante dos años tuve todos los poderes, explica el Emérito, dando a entender que podría haber seguido el carril del franquismo crepuscular del todo atado y bien atado.
JESÚS CACHO – VOZPÓPULI
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