El choque entre Von der Leyen y Sánchez abre además un cisma en la 'gran coalición' que gobierna la UE
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Durante su primera legislatura, Pedro Sánchez presumía a menudo de su sintonía con Ursula von der Leyen, a la que presentaba como modelo de derecha europeísta frente al PP de Alberto Núñez Feijóo. Ese idilio político se ha roto definitivamente esta semana. El presidente del Gobierno y su equipo han cargado abiertamente contra la alemana por no secundar su “no a la guerra” en Irán. La jefa de la Comisión tampoco publicó en sus redes sociales ningún mensaje de apoyo al español tras los últimos ataques de Donald Trump. La ruptura ahonda la soledad de Sánchez en Bruselas.
El choque entre Von der Leyen y Sánchez abre además un cisma en la 'gran coalición' que gobierna la UE. Desde el estallido de la guerra, la alemana ha apoyado el cambio de régimen en Irán. Pero la controversia estalló el lunes, durante su discurso en la conferencia de embajadores, cuando dio por muerto el orden internacional basado en reglas y defendió que Europa debe armarse para sobrevivir en la jungla geopolítica que imponen EEUU y China. “Europa ya no puede seguir siendo la guardiana del viejo orden mundial, de un mundo que se ha ido y no volverá”.
De inmediato, los socialistas europeos salieron en tromba contra Von der Leyen. La primera fue la vicepresidenta de la Comisión, Teresa Ribera: “No me pareció acertada la forma en que se expresó”. Le siguió el presidente del Consejo, el portugués António Costa, el último aliado de Sánchez en la cúpula de la UE: “Nos interesa garantizar que el mundo se base en normas”. Desde Madrid, el Gobierno advierte a la presidenta de la Comisión de que “hay que elegir entre la guerra y la paz”. Algunos eurodiputados del PSOE llegaron incluso a sugerir una moción de censura contra la alemana.
La avalancha de críticas ha obligado a Von der Leyen a matizar sus palabras, aunque solo en parte: “Ver el mundo tal como es no disminuye en absoluto nuestra determinación de luchar por el mundo que queremos”.
SHOCK DE ESTANFLACIÓN. La UE teme un duro golpe económico si la guerra de Irán se prolonga: un repunte abrupto de los precios de la energía que se contagiaría al resto de sectores y asfixiaría el crecimiento. La liberación coordinada de 400 millones de barriles de petróleo -la mayor de la historia- apenas ha dado un respiro a los mercados. Bruselas pide ahora a los Gobiernos que recorten impuestos para aliviar la factura de la luz. Von der Leyen sugiere además topar el precio del gas siguiendo el ejemplo de la 'excepción ibérica'. Los líderes europeos empezarán a tomar decisiones en la cumbre del jueves 19 de marzo.
ERROR NUCLEAR. “Creo que fue un error estratégico por parte de Europa dar la espalda a una fuente fiable y asequible de energía con bajas emisiones”, ha admitido Von der Leyen en plena escalada de precios.
JUAN SANHERMELANDO - EL ESPAÑOL








