El discurso del Rey en la ONU y sus flecos
El rey moderador
Su discurso sobre Gaza ha dejado claro que Felipe VI es quien mejor representa a los españoles y quien más dignifica la política
ANTONIO CAÑO - THE OBJECTIVE
2025-09-29
El discreto encanto de la Corona
Dejó esa autoridad moral en el armario y se inclinó por la docilidad ante el forajido de la política que, sentado a su vera, le marcaba implacable el terreno
El Rey ha participado, flanqueado por Pedro Sánchez -algo así como el arcángel San Miguel acompañado por el Ángel Caído-, en la Asamblea General de Naciones Unidas en el octogésimo aniversario de la fundación de la organización internacional por antonomasia, un tinglado tan aparatoso como ineficaz, aunque siempre justificado en su existencia por el melancólico pensamiento de que, si no hubiese nacido, el panorama geopolítico global sería aún peor de lo que es
El reproche por parte de los partidos y sectores sociales y académicos proisraelís ha sido que Don Felipe ha utilizado términos muy duros para referirse al elevado número de víctimas civiles en Gaza tales como ¨masacre” y ha señalado que es “difícil de entender” la actuación del ejército de Israel en la Franja. Asimismo, ha reclamado la solución de los dos Estados y, aunque ha evitado el vocablo infamante “genocidio”, al que el Gobierno sanchista-comunista con apoyo de separatistas y filoetarras recurre incesantemente, su planteamiento ha sido en general más próximo a las posiciones de la izquierda antisemita y antiamericana que a enfoques ecuánimes y equilibrados
ALEJO VIDAL-QUADRAS – VOZPÓPULI
Contra el Rey, ya abiertamente
Si se ha lanzado a los jueces el ‘lawfare’ para deteriorar al Poder Judicial, ahora se reprueba al Rey por lo que dice (o no dice) o lo que hace (o no hace), o se le manipula
La deconstrucción del sistema constitucional se produce por la malformación del modelo parlamentario que procura de forma constante Pedro Sánchez y la izquierda y por el antagonismo antisistema de la derecha radical. El punto de convergencia de ambos movimientos destructivos, antes o después, es el enfrentamiento con el papel constitucional de la Corona y con los comportamientos del jefe del Estado que buscan el punto de equilibrio como un ejercicio de integración de la pluralidad ideológica y cultural de la sociedad española.
JOSÉ ANTONIO ZARZALEJOS - EL CONFIDENCIAL (Sólo para suscriptores)
2025-09-28
No
El deslizamiento hacia la anomia —ya avanzadísima en nuestra maltratada patria— se consigue a base de que los que deben hacer no hagan, los que deben hablar no hablen y los que deben decir no, digan sí
No es cierto que la ONU sea imprescindible. De hecho, es un cadáver en avanzado estado de descomposición, y me parece una nueva trampa a nuestra Monarquía que el Gobierno haya enviado al Rey Felipe VI a defender lo indefendible justo el día después de que el hombre más poderoso del mundo, el presidente de los Estados Unidos, señalara en las tripas de la propia institución las verdades que conocemos todos los que nos hemos interesado por el tema. A no ser que el Rey crea en lo que ha dicho. Yo quiero pensar que no, pero se me hace cada vez más difícil justificar que alguien que no cree en algo se avenga a defenderlo. O sea, que el problema en este enigma artificial está, con toda probabilidad, en mi empeño en creer contra toda evidencia que el Rey no está queriendo caer bien a la antidemocrática, sectaria e intratable izquierda española (que lo echaría a patadas) a costa de decepcionar, seguir decepcionando, y volver a decepcionar, a una derecha que da por descontada. Dont’t take us for granted. Sería un error, está siendo un error.
JUAN CARLOS GIRAUTA - EL DEBATE
Claro que nos cuesta comprender
La diferencia entre el discurso del jefe del Gobierno y el del Estado es la que va del sesgo sectario al consenso ciudadano
Ha tenido que ser el Rey, una figura política que no se presenta a las elecciones, quien lleve a la ONU el sentido mayoritario de la opinión pública española. Y resulta inevitable pensar, aunque la conclusión pueda resultar paradójica, que una cosa es consecuencia de la otra: es la posición neutral de la Corona el factor que permite una evaluación objetiva de los hechos y las circunstancias, sin hipérboles ni interferencias tendenciosas, sin necesidad de dibujar un cuadro de situación a conveniencia propia ni de acudir a términos que rompan el consenso de las principales naciones de Europa. Con serenidad, contundencia, rigor, responsabilidad y entendimiento del delicado contexto de esta inquietante coyuntura histórica.
IGNACIO CAMACHO - ABC (VÍA FUNDACIÓN PARA LA LIBERTAD)








