El ejemplo de Teresa Freixes
El golpe de Estado separatista conducido primero por Puigdemont y Junqueras, y gestionado en la actualidad por un sanchismo irresponsable, ha tenido un elemento positivo: un buen número de ciudadanos dieron un paso al frente. Y lo hicieron para tratar de evitar que un grupo de partidos fanatizados convirtieran a Cataluña en una tierra carente de libertades y en el que los derechos democráticos fueran sustituidos por una especie de democracia orgánica basada en los rasgos identitarios de un pueblo catalán inventado a medida de dichos políticos para mantener intacto su chiringuito.
leer más...









