El látigo de la marquesa

09 - 04 - 2019 / ANTONI PUIGVERD - LA VANGUARDIA | ISABEL MARTINEZ - FACEBOOK

El látigo de la marquesa

Lo más significativo del debate electoral organizado por La Vanguardia fue la actitud subordinada de la mayoría de los candidatos ante Cayetana Álvarez de Toledo, quien imperó por la precisión de sus intervenciones y la glacial hostilidad con que interpelaba a sus rivales. Todos picaron su anzuelo.

ANTONI PUIGVERD - LA VANGUARDIA

2019-04-08

ISABEL MARTINEZ EN EL FACEBOOK DE FÉLIX OVEJERO

Es una manipulación grosera de las intervenciones de Cayetana. Primero, le reprocha que es de clase alta, estirada, con un tic glacial de distanciamiento, se le olvidó decir que se tiñe el pelo de color rubio (una rubia mandona, en lenguaje sexista) Segundo: las críticas de Cayetana se fundamentan en que todo el discurso, las actos, las declaraciones, el propio y continuo pisoteo de las reglas de juego parlamentarias y legales autonómicas y que concluyeron en el sarcasmo de ese referéndum implicaban segar desde su raíz los principios de igualdad, solidaridad y libertad (pluralidad) y con unas consecuencias gravísimas : ruptura del tejido ciudadano, dominio y rechazo a aquellos que no piensan igual; el desprecio, no, no se han quedado ahí han ido mucho más lejos, en sus intentos de hundir la lengua usada por la mayoría de catalanes con su inmersión; el desprecio más absoluto al resto de los ciudadanos españoles, a sus órganos y a sus leyes y tribunales. Y ante cada reflexión en voz alta, Cayetana fulminaba ese victimismo arrogante y clasista del que tanto se adornan. Fue un desnudar a la bestia, a la barbarie que los planteamientos y los actos nazionalistas implican manifiestamente para una sociedad que ejerce de sociedad democrática. A todo lo anterior, el sesudo comentarista se atreve a decir que los principios democráticos y liberales que invocaba, no eran tales. Eran fantasías y emociones del españolismo, que por cierto, todavía está por pedir perdón por los años de dictadura, etc... Hay que ser machista, ramplón y baboso para realizar una valoración así Del marquesado a los delirios españolistas, solapados por un discurso vibrante de igualdad y libertad. Ay señor, cuanta miseria hay que leer y que ramplonería de falacias. Cayetana no necesita un látigo, le basta ser educada argumentando. Algo que no deja de poner histérico a un mediocre como este, que se tiene que contentar con el nivelón de la Rahola y cia..., el martirologio de Junqueras, la cobardía de los "patriotas dirigentes" y un circo de enanos en lugar de un gobierno autonómico.