El Mundo denuncia la inmersión 'a la catalana'
La evidencia científica desacredita el modelo de inmersión de Cataluña
La inmersión lingüística empeora las notas y supone un grave lastre para los alumnos de Cataluña. Esta certeza, que ha permitido abanderar el bilingüismo, es también una evidencia científica gracias a una investigación que rompe el tabú que planea sobre la inmersión en el ámbito académico en España. Tal como informamos en “Primer Plano”, un estudio de la Universidad Camilo José Cela – en la misma línea que otro reciente de Harvard – concluye que los alumnos catalanes sufren un retraso académico en PISA de un año escolar respecto a los de la Comunidad de Madrid, por aprender en una lengua distinta de la que hablan en casa. La aplicación severa de la inmersión, tal como ocurre en Cataluña, penaliza sobre todo a los estudiantes de Infantil y Primaria y a los que arrastran peores condiciones económicas.
Este riguroso reproche académico avala a quienes denuncian que la inmersión constituye un modelo regresivo y segregador que vulnera los derechos constitucionales de los castellanohablantes y cuyo progresivo endurecimiento obedece tanto al empeño del independentismo por instrumentalizar la escuela como a la complicidad del PSC. El gobierno que preside Salvador Illa, cuyo consejero de política lingüística – Francesc Xavier Vila – fue miembro de la ejecutiva de ERC, ha tachado de “mala idea” las sentencias judiciales que obligan a un 25% de castellano en las aulas.
La inmersión supone un atropello con fines excluyentes que pone en peligro el rendimiento y las posibilidades de éxito de los alumnos.
EDITORIAL EL MUNDO
[Aquí la investigación de El Mundo sobre los efectos nocivos de la inmersión]
(Documento en .pdf)
Datos científicos muestran las secuelas de los niños que estudian en catalán: «Son 'perdedores'»
A través de un exhaustivo análisis comparativo de los informes PISA del año 2015 y el año 2022 se percibió la existencia de un efecto negativo de la política de inmersión sobre el rendimiento escolar
MARIA CURIEL - EL DEBATE
2024-10-18








