El objeto de la inmersión lingüística
El objeto de la inmersión lingüística
Tengo la sospecha de que con la inmersión lingüística obligatoria, inmisericorde y radical en catalán, en realidad lo que buscan los dirigentes de aquí, nacionalistas, es que las clases subalternas no sean demasiado inteligentes, no sepan defenderse, no sepan hablar en público, no ya en castellano: ni siquiera en catalán. En realidad estoy convencido de que para la mayoría de nacionalistas, bien situados en esta sociedad catalana nuestra, el paso por la escuela de los castellanoparlantes, antes que para formarlos, ha de servir para acomplejarlos, para embotar su ingenio, para, en definitiva, debilitar su intelecto y domesticarlos como sirvientes. Las ventajas de un plurilingüísmo eficaz, de una enseñanza que afile las herramientas intelectuales de los escolares las reservan para los niños de las élites económicas catalanas ¡Qué queríais! Son ellos los que en el futuro tienen que cuidar de los capitales que maneja la Cosa Nostra de aquí; son ellos los que tienen que tratar con la gente gorda de más allá del Ebro. A nosotros y a nuestros hijos nos quieren como personal sumiso, idiotizado, acomplejado y, por supuesto, aislado, no vaya a ser que busquemos apoyos entre el personal proletario de fuera de este "oasis" en el que quieren tenernos encerrados. Llegados a ese punto lo único que quizá pueda servirnos de revancha y de justicia poética universal sea la probable legión de sociópatas, de delincuentes nacidos del fracaso escolar que, vivos solamente en su inadaptación, se dedique a asolar este pequeño país diseñado para pijos patrios. Serán estos muchachos el terror del botiguer, del pequeño burgués y también del resto. Pero quizá menos.
¿Que me dejo a los muchachos catalanes a los que la inmersión les permite estudiar en su lengua y no son necesariamente ricos? Estos saldrán más listos y lógicamente más seguros de sí mismos, y... ¡serán nuestros "encargados", igual que ahora!








