El timo del reencuentro: yo soy uno de los invisibles constitucionalistas catalanes

16 - 12 - 2023 / JOSÉ DOMINGO - EL MUNDO (PREMIUM)

El timo del reencuentro: yo soy uno de los invisibles constitucionalistas catalanes

José Domingo, presidente de la asociación cívica catalana Impulso Ciudadano, continúa hoy nuestra serie de argumentos contra la amnistía 

Mis razones contra la amnistía (34) Somos un país sin garantías democráticas que se condena a sí mismo

El preámbulo de la proposición de Ley de Amnistía apela a la reconciliación para resolver el "conflicto político catalán". Esta ley, tan "singular", considera que la legalidad actual no es suficiente y propone superar la fase de los enfrentamientos (¿entre quiénes?) con soluciones inconstitucionales y, sobre todo, profundamente injustas.

1. La amnistía sirve para satisfacer los intereses de todos aquellos que han cometido actos delictivos o infracciones administrativas con la intención de reivindicar, promover o procurar la secesión o independencia de Cataluña. La amplia tipología de los actos amnistiables incluye delitos de enorme gravedad como, por ejemplo, los de terrorismo.

2. Entre la palabrería de la ley parece intuirse que quienes estaban enfrentados a los independentistas eran los poderes del Estado: el Tribunal Constitucional por declarar inconstitucional algunos artículos del Estatuto de Autonomía de 2006 y los policías y los jueces por perseguir y juzgar hechos delictivos. Estas instituciones salen vapuleadas y deslegitimadas: se las identifica como causantes de la tensión política y social catalana.

3. La falsa solución que ofrece el PSOE para resolver el conflicto entre el separatismo catalán y las instituciones del Estado es la amnistía de políticos, autoridades y ciudadanos implicados en el procés. Desaparecido el delito, finaliza el conflicto. Muerto el perro, se acabó la rabia. El derecho, dice la proposición de ley, debe estar al servicio de la sociedad y no la sociedad al servicio del derecho. Entiéndase por sociedad a los integrantes del colectivo separatista y por derecho al poder judicial y a la Policía.

4. En todos los procesos de conciliación las víctimas son resarcidas. Sin embargo, en la Ley de Amnistía se compensa a los soberanistas y se orilla a los que padecieron y soportaron sus excesos ilegales. Los constitucionalistas en Cataluña son invisibles y, sin embargo, ¡viven! Yo soy uno de ellos.

5. Al igual que cuando salimos a las calles para intentar detener el golpe separatista en octubre de 2017, los contrarios a la independencia tenemos que reivindicar ahora nuestra dignidad.

¿Por qué nos debemos sentir parte de un falso proceso de reconciliación con los separatistas? Los promotores de la Ley de Amnistía nos tratan a coces y nos califican de fachas y reaccionarios. Los políticos independentistas no nos reconocen como sujetos dignos de derechos ni consideran que el castellano sea también la lengua de los catalanes. Además, desprecian públicamente los símbolos españoles y no se han comprometido a respetar la Constitución como marco legal y convivencial vigente en Cataluña. Los defensores de la igualdad entre españoles somos marginados y despreciados institucionalmente mientras que los del bando independentista ven recompensadas sus acciones ilegales con mimos y carantoñas del PSOE. Visto el resultado, quizás haya llegado el momento de cambiar de estrategia. ¿Y si los constitucionalistas tensamos la cuerda y nos hacemos notar al modo independentista? A lo mejor, entonces, nos tienen en cuenta en la agenda del reencuentro.

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