El voto del enfado
La gente no vota al partido de Abascal porque España sea más de derecha, le vota porque está enfadada. Y no se trata de un ligero malestar ni de una discrepancia pasajera. Es más bien un cabreo monumental, acumulado, el enojo de un ciudadano que se siente estafado por aquellos en quienes confió y encuentra en la papeleta electoral una forma de desahogo.
El voto a Vox claramente no es un voto a favor, sino en contra. Es un voto reactivo, emocional, un ‘estoy harto’ convertido en castigo a todo y a todos
AMAIA FANO - EL CORREO (VÍA FUNDACIÓN PARA LA LIBERTAD)
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