Elma y Louise en el Peugeot suicida

20 - 03 - 2026 / EDUARDO LÓPEZ DÓRIGA - DIARIO DE NAVARRA

No sé si recorda­rán la película Thelma y Louise, ganadora en 1991 del Óscar al mejor guión ori­ginal, protagonizada por Geena Davis (Thelma) y Susan Sarandon (Louise). Otros intérpretes fue­ron Harvey Keitel y Brad Pitt, en su primer papel en Hollywood.

En la película, lo que empieza siendo una alegre salida de fin de semana de dos amigas en un míti­co Ford Thunderbird de 1966, se acaba convirtiendo, o mejor dicho las acaba con virtiendo, en las per­petradoras de la explosión de un camión, un robo a mano armada en una tienda, el secuestro de un policía y hasta un asesinato.

Recientemente, Susan Saran­don (Louise) ha venido a España para recoger un premio honorífi­co en la gaia de los Goya, y ha apro­vechado para soltar un par de per­las. La primera cuando dijo que Pedro Sánchez era "un hombre al­to y guapo, que está en el lado co­rrecto de la Historia".

La segunda refiriéndose a la Comunidad Autónoma Vasca di­ciendo que "La última vez que es­tuve allí había mujeres manifes­tándose... con fotos de sus hombres que estaban en cárceles muy leja­nas, pidiendo que les acercaran ". Unas declaraciones que Arnaldo Otegi ha agradecido por el interés mostrado hacia los presos de ETA. Otegi le ha respondido a Sa­randon que "La situación ha mejo­rado mucho desde entonces, aun­que aún queda trabajo por hacer", y ha añadido el dirigente de Hildu que "seguimos trabajando para construir una paz justa y durade­ra en el País Vasco

No me consta que Geena Davis haya venido a acompañarla, pero, a falta de una Thelma, aquí en Na­varra tenemos a una Rima muy famosa y que hasta tiene un aire similar por su gran estatura. Me refiero, claro está, a Elma Saiz.

El 7 de Julio de 2023 asistí a la procesión de San Fermín en la ca­lle Curia y aplaudí sin dudarlo a Elma Saiz y al grupo de gobierno del consistorio encabezado por su alcaldesa Cristina Ibarrola, mientras eran insultadas y ame­nazadas a gritos por la ultraizquierda abertzale, que le recrimi­naba a Elma haber permitido a UPN alcanzar la alcaldía. Muchos me llamaron ingenuo por esos aplausos por el consenso entre esos partidos que en un tiempo no tan lejano habían logrado la esta­bilidad y el verdadero progreso de Navarra. Tengo que reconocer que tuvieron razón. 

Efectivamen­te fui un ingenuo y ese tiempo pa­sado es ahora inimaginable. Y es que, en noviembre de ese mismo año, Elma Saiz fue llama­da por Pedro Sánchez a Madrid para convertirse en ministra de Inclusión, Seguridad Social y Mi­graciones. Una hábil maniobra que la apartaba disimuladamen­te del trance que le esperaba co­mo concejal cuando se desvelara el pacto previo y oculto entre el PSN y Bildu para expulsar a UPN de la alcaldía de Pamplona y dár­sela a Joseba Asiron. Un pacto in­fame urdido meses antes por San­tos Cerdán, como él mismo ha re­conocido, por el que el PSN obtenía a cambio el Gobierno de Navarra para María Chivite, y por el que Sánchez se aseguraba el apoyo inquebrantable de Bildu en Madrid. Un pacto que, entre otras cosas, permite que el ayunta­miento subvencione con nues­tros impuestos un acto como la Korrika, en el que se exalta el te­rrorismo con pancartas de asesi­nos. Algo que no molesta a nues­tro alcalde, que ha puesto al mis­mo nivel el apoyo a los terroristas, y el apoyoaun querido clubde fút­bol como el Aicoyano.

Ya en 2025, Pedro Sánchez ele­vó a Elma Saiz ni más ni menos que a ministra portavoz, un cargo muy importante para un gobier­no que basa su estrategia en la propaganda diaria. Cubría así el puesto de una achicharrada Pilar Alegría a la que Sánchez envió a una derrota segura en Aragón, donde previamente habían arrin­conado a un crítico honesto como Javier Lambán. La verdad es que resulta sorprendente la total sin­tonía y el paralelismo entre nues­tra Elma Saiz (alias Thelma) y Su­san Sarandon (Louise). Las dos tan encandiladas y seducidas por Pedro Sánchez, las dos tan preo­cupadas por el futuro de los asesi­nos no arrepentidos de ETA, a los que el gobierno vasco en conni­vencia con el gobierno central premia con lasemilibertad en for­ma de terceros grados fraudulen­tos y las dos dispuestas a blan­quear a sus encubridores y here­deros políticos.

Sarandon interesándose por los presos de ETA, y el PSN de El­ma Saiz traicionando a las vícti­mas del terrorismo y a los ciuda­danos de Pamplona votando a fa­vor de Joseba Asiron, del que aún esperamos que condene el terro­rismo y el secuestro perpetrado por su jefe Arnaldo Otegi. Ese que ahora se autoproclama un constructor de paz. Será la paz de los cementerios o la de la "omer- tá", la ley del silencio de la mafia siciliana.

Volviendo a los paralelismos entre la película y la realidad, sin duda nos podríamos 

imaginar a Elma Saiz en el Ford Thunder­bird de 1966 acompañando a Su­san Sarandon. Pero también po­dríamos imaginarla en un algo menos glamuroso Peugeot 407 junto a Pedro Sánchez, llevando en el asiento de atrás los dos exse- cretarios de organización del PSOE, A bal os y Cerdán, y al fiel escudero y chico para todo Koldo (por cierto, Luis en vasco).

El pobre Sánchez ha tenido muy mala pata escogiendo a los máximos responsables para su partido, que inexplicablemente le han salido corruptos, imputa­dos y encarcelados. Tampoco ha tenido mejor suerte en las rela­ciones familiares con la "pseudo catedrática" y con el "Jefe de la Oficina de Artes Escénicas de Ba­dajoz". Y de los negocios de las saunas de su suegro mejor corra­mos un tupido velo, o una toalla. ¿Y a toda esta galaxia de escánda­los y corrupciones es lo que algu­nos siguen llamando gobierno progresista? Progresares avan­zar, mejorar, hacer adelantos en determinadas materias. Eso es lo que se consiguió en Navarra con los acuerdos entre las fuerzas po- líticas mayoritarias y eso es lo que han traicionado el PSN y el PSOE para mantenerse en el po­der, echándose en brazos de los que nos tuvieron atemorizados durante décadas con secuestros, extorsiones y asesinatos. ¿En qué infraestructuras hemos pro­gresado? ¿En qué servicios pú­blicos? ¿En qué sanidad? ¿En qué ha mejorado la situación de los jóvenes navarros tras 7 años de gobierno supuestamente pro­gresista?

Perdónenme por desvelar el fi­nal, pero al igual que Thelma y Louise en su enloquecida huida hacia adelante, los cuatro del Peugeot van directos a tirarse por un precipicio ante el futuro judicial que les espera.

El problema es que en su caída desde lo más alto del muro que Sánchez auguró que iba a cons­truir para separarnos, está arras­trando a Navarra y a toda España. Al borde del muro, Elma y Louise cogidas de la mano se mirarán sonrientes, mientras Sánchez acelerará dispuesto a despeñar­nos a todos como rehenes dentro de su Peugeot.

Eduardo López-Dóriga Enríquez

Presidente de Sociedad Civil Navarra www.sociedadcivilnavarra.org