Morir en Vich es «too much»

05 - 12 - 2025 / DE TRACTOR

El catalanismo anda últimamente un pelín desnortado, confuso. Camina tremolante, desbarajustado, como pollo sin cabeza. No sabe si ha fracasado, pues la República de los Ocho Segundos (ROS), en el exilio de Waterloo, no acaba de fijar un itinerario que ilusione a la parroquia… o si ha triunfado, con un gobierno de España como nunca soñó, a su merced, besando sus pies y lamiéndole el trasero con unción. Por si fuera poco, irrumpe en escena, como elefante en una cacharrería, el pujante fenómeno “Orriols” que amenaza con requisar el voto a la antigua CiU (“Junts”), y también a ERC, aunque a ésta a medio plazo, en las comarcas de la Cataluña interior, es decir, aquellas con mayor implantación nacionalista. Y, éramos pocos… si bien el interés público en el asunto ha decaído considerablemente por la tardanza en instruirse la causa, se celebran al fin las primeras sesiones del juicio contra el clan Pujol, con el Padrino, el Molt Honorable, ya viudo, completamente fuera de órbita en virtud de su edad provecta. 

leer más...