La estirpe de Caín
La convivencia en nuestro panís está envenenada porque desde hace tiempo ha sido sometida a dos doctrinas letales para la vida en común: el marxismo y el nacionalismo. No debería sorprendernos. El marxismo se propuso –como se sabe- no solo interpretar la realidad sino transformarla y lo hizo en base a una discordia radical: explotador y explotado
JOSÉ IGNACIO EGUIZÁBAL - EL DIARIO MONTAÑÉS (VÍA FUNDACIÓN PARA LA LIBERTAD)
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