No basta la memoria
Una tarde desoladora de noviembre, me encontré visitando lo que había sido el gueto de Cracovia, con cielo bajo de llovizna y frío, con una luz como de documental en blanco y negro. En los escaparates de las agencias de viajes, carteles de colores veraniegos ofrecían tours en autobuses climatizados que incluían en programa doble la visita al campo de Auschwitz y unas sesiones de esquí en laderas cercanas
ANTONIO MUÑOZ MOLINA - EL PAÍS (VÍA FUNDACIÓN PARA LA LIBERTAD)
leer más...








