14-F en Cataluña. Primeras opiniones
EDITORIALES
EL MUNDO |
El bucle melancólico de Cataluña |
EL PAÍS |
Cataluña, ante un escenario abierto |
EL PERIÓDICO |
Ganan la izquierda y el diálogo |
EL ESPAÑOL |
La victoria de Illa complica el horizonte separatista |
LIBERTAD DIGITAL |
Resultados catastróficos |
LA RAZÓN |
Cataluña sin solución |
LA VANGUARDIA |
Noche de infarto |
EL PUNT/AVUI |
Una altra majoria independentista |
ARTÍCULOS DE OPINIÓN
Sospechas después de las urnas
La patata caliente de Cataluña se traslada al Gobierno de España, como no podía ser menos. Un Gobierno que no es el de Rajoy de 2017, sino un Gobierno débil y dividido
FRANCESC DE CARRERAS - EL CONFIDENCIAL (VÍA FUNDACIÓN PARA LA LIBERTAD)
Ojo con Vox: sus lecciones para la política española
El éxito de la formación de Abascal en las elecciones catalanas, que somete a sus rivales de la derecha a un duro correctivo, ofrece varias conclusiones para la política nacional
ESTEBAN HERNÁNDEZ - EL CONFIDENCIAL (VÍA FUNDACIÓN PARA LA LIBERTAD)
Una anomalía crónica
Para decepcionarte, primero tienes que esperar algo. No siendo el caso, desde la ataraxia política vamos a constatar algunos fenómenos electorales de interés. Sin miedo y sin esperanza, puntualicemos que dicho interés estriba, sobre todo, en constituir anomalías extremas
JUAN CARLOS GIRAUTA - ABC (VÍA FUNDACIÓN PARA LA LIBERTAD)
La vida sigue igual (de mal)
Se le pueden dar las vueltas que se quiera, pero el resultado es el que es. El separatismo sigue imponiendo su voluntad en la política catalana
MIQUEL GIMÉNEZ - VOZPÓPULI
Nacionalismo, todo en orden
Por lo demás, el resultado supone un acto de justicia poética y una injusticia dramática. Vox ha sido la cuarta fuerza política de Cataluña, superando a la CUP, al partido de las Jessis, otro palo para el Coletas y en un sorpasso espectacular a Ciudadanos y al Partido Popular, que no llegan a igualarle ni sumando sus votos
BLOG DE SANTIAGO GONZÁLEZ
La muerte lenta de la nación española
El soberanismo ha jugado con deshojar la margarita plebiscitaria y finalmente superó por los pelos el soñado límite rupturista
JULIO VALDEÓN - LA RAZÓN
2021-02-15
La normalidad de la excepción
En Cataluña sólo permanece la excepcionalidad. El resto es volátil: candidatos, formaciones y memoria. Se vaporizó en un santiamén el empuje y brío del constitucionalismo en 2017 y mudó hacia la contención colaboracionista que representa el PSC
JAVIER REDONDO RODELAS - EL MUNDO (VÍA ALMENDRÓN)
Arruíname y dime que ha sido Franco.
Anoche asistimos a un nuevo fracaso del proyecto democrático que comenzó España en 1978. Heridas que fueron cerradas se reabrieron para formar rivalidades por parte de los nacionalistas a golpe de talonario y grandes empresas que sacaban tajada. Uno de los principales problemas que tiene la democracia es el cortoplacismo y muchos de ellos callaron porque les beneficiaba en ese momento. Desde el PSOE de González, pasando por el PP de Aznar, hasta llegar a Pedro Sánchez, el gobierno central ha estado mercadeando con los votos de los secesionistas catalanes a cambio de seguir inflando un globo que explotó en el año 2017.
Decía Voltaire que el fanatismo es una enfermedad cruel del espíritu que se extiende como la viruela, un mal que cuando gangrena el cerebro vuelve a la enfermedad prácticamente incurable. Cuarenta años llevan incubando en Cataluña el fanatismo que ha desembocado en un caos económico, social y político que ha destrozado la convivencia y cualquier atisbo de crecimiento. Los resultados de las elecciones catalanas dejan claro que Cataluña está completamente desorientada. Se ha abandonado el sentido común, el entendimiento y, sobre todo, el conocimiento. «Arruíname y dime que ha sido Franco», así podríamos definir a aquellos que antes de aceptar su error y salir de la terrible espiral de autodestrucción que iniciaron hace más de una década, prefieren continuar como kamikazes su camino.
Otro hecho todavía más preocupante si cabe es la desmovilización de los constitucionalistas. La abstención ha beneficiado a los secesionistas que han aumentado sus escaños y con ello, el peso en el parlamento de Cataluña, mientras que los defensores de la legalidad y la unión de la nación se han desplomado de forma brutal por la falta de motivación, ilusión y proyecto. El silencio ha sido la respuesta escogida por, de momento, el principal partido de la oposición (PP) en una estrategia basada en creer que el poder les caerá del cielo por la pésima gestión de los otros. Illa les ha demostrado que la incompetencia tiene premio en una sociedad enferma. Estúpidos aquellos que creen que al mal se le combate con el silencio.
JANO GARCÍA - FACEBOOK
Fin de la historia nacional
La muerte de la nación está a la vista de todos, pero la barbarie del hombre actual se niega a levantar acta de esta tragedia.
AGAPITO MAESTRE
Guía (modesta) para entender los resultados catalanes
Tractoria desafió la pandemia mientras que Tabarnia se quedó en casa. Y aún así, los resultados son un gatillazo separatista.
Nada está perdido, llorones
Se pongan como se pongan y hagan el ruido que hagan, los separatistas no son más que la cuarta parte de la población catalana.
JOSÉ GARCÍA DOMÍNGUEZ
LIBERTAD DIGITAL
2021-02-15








