La realidad está sobrevalorada
Personalmente, una vez conseguido lo de que en mi DNI ponga que tengo una edad fluida, le diré a todo el mundo que soy rubio, tengo los ojos azules y me parezco extraordinariamente a Brad Pitt. Y si algún fascista me lleva la contraria, que se prepare para el chorreo que le pienso pegar. La ley trans debería ser el primer paso hacia un mundo feliz, sin descuidar, claro está, la memoria histórica
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